POLÉMICA EN CHILE

El gobierno pinochetista dejará de ser denominado «dictadura» en las escuelas trasandinas

enero 5, 2012

El gobierno de Sebastián Piñera eliminó la expresión «dictadura militar» de los textos escolares para referirse al gobierno de Augusto Pinochet y la reemplazó por «régimen militar», cambio que generó críticas y polémicas en varios sectores, en particular, en el Congreso.

La modificación, que regirá para los libros que son repartidos a los alumnos de la escuela primaria, fue anunciada por el recién asumido ministro de Educación, Harald Beyer, luego de que la medida trascendiera hoy en el diario electrónico El Dínamo.

«Se usa la palabra más general de régimen militar», explicó Beyer, quien a título personal dijo preferir llamar al gobierno de Augusto Pinochet como «régimen dictatorial», según reportaron la agencia de noticias DPA y el diario online La Nación.

El ministro explicó que la medida fue aprobada por el Consejo Nacional de Educación en un proceso que cumplió «con todas las instancias que existen en estos casos» y en el que «participaron muchos educadores».

Al respecto, argumentó que la expresión «régimen militar» es más general que la de «dictadura militar» y que el debate para el cambio «no tiene que ver con adherentes ni con detractores sino con expresiones que se usan habitualmente en estos currículos en distintas partes del mundo».

Ni bien conocida la medida, el gobierno de la Alianza por Chile, surgido de la derecha que fue sostén político de la dictadura pinochetista, recibió una andanada de críticas desde la oposición el sector defensor de los derechos humanos.

La dirigente de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Mireya García, consideró que el gobierno «está intentando blanquear lo que significa haber vivido 17 años bajo una dictadura. Es un tremendo retroceso, un blanqueamiento inaceptable, de lealtad con la dictadura».

«La gente sabe lo que es una dictadura y sabe que nosotros vivimos 17 años en dictadura, entonces que los niños crezcan diciéndoles que es un régimen militar, gobierno militar, es verdaderamente una vergüenza para un país que tiene, como todos, que crecer, desarrollarse, sanar sus heridas y mirar al futuro haciéndose cargo del pasado», expresó la actriz Paulina Urrutia, ministra de Cultura durante la presidencia de Michelle Bachelet.

En el Congreso, el rechazo a la medida fue contundente por parte de la oposición y tuvo matices entre los legisladores oficialistas.

«Si se denominaba dictadura y ahora pasa a denominarse gobierno militar producto de que unos técnicos encerrados en una oficina así lo deciden, no va a cambiar el curso de la historia. Yo prefiero que sean los historiadores, los que escriben, los que interpretan, los que le den su denominación», señaló el diputado oficialista Cristián Monckeberg, de Renovación Nacional (RN), integrante de la alianza gobernante.

El diputado Iván Moreira de la Unión Democrática Independiente (UDI) se puso en el otro extremo de la opinión oficialista al considerar que «el hecho que se hable de dictadura es una forma de estigmatizar a un gobierno que entregó democráticamente el poder y eso en ninguna dictadura del mundo se ha dado, sólo en Chile, lo que habla muy bien del espíritu democrático de Chile».

Desde la opositora Concertación, el timonel del Partido Socialista, Osvaldo Andrade, enfatizó que el régimen pinochetista fue «dictadura, le pongan el nombre que le pongan. Algunos quieren maquillar la historia, ponerle nombres que no corresponden. Es dictadura, le duela a quien le duela, así es la historia».

El ex presidente y senador demócrata cristiano, Eduardo Frei, recalcó que «eso fue una dictadura, podrán tratar de cambiarlo, pero no solamente en el imaginario colectivo, sino que en la realidad de Chile y en la realidad internacional Chile vivió una oprobiosa dictadura y nadie va a cambiarlo con un texto o una declaración».

María Antonieta Saa del Partido por la Democracia anunció que como miembro de la Comisión de Educación va a pedir explicaciones al gobierno y exigir que se revierta la medida por considerar que «es una falta a la ética», que se quieran «transmitir mentiras, historias distorsionadas».

El legislador del Partido Comunista Hugo Gutiérrez fue el más duro con las críticas al asegurar que «este intento de la derecha de querer cambiar la realidad, de querer reinterpretar la historia patria, va a durar lo que dure este gobierno. Por eso, mientras menos dure, menos van a poder hacer el esfuerzo de querer reinterpretar la historia patria y falsearla».

La derecha chilena negó por años la existencia de una dictadura y de violaciones a los derechos humanos, que sumaron 30.000 casos de torturas, incluidos niños, y 3.000 personas desaparecidas, según informe entregado en 2011 a Piñera.

A fines de 2011, el alcalde oficialista de la capitalina comuna de Providencia, Cristián Labbé, organizó un homenaje a Miguel Krasskoff, un brigadier en retiro del Ejército, condenado a 144 años de presidio en 24 causas.

El homenaje, repudiado por la oposición y los militantes de los derechos humanos no fue condenado por la UDI ni por RN, aunque si fue rechazado por el gobierno de Sebastián Piñera.

Deja una respuesta

You must be logged in to post a comment.