ITUZAINGÓ

Habitantes del barrio San Alberto sostienen en su negativa a la instalación de una subestación

marzo 26, 2012

 

Vecinos del barrio San Alberto, del distrito de Ituzaingó, exigen que el Municipio dirigido por el intendente Alberto Descalzo, “preste atención a las necesidades de los habitantes de la zona” y que “el barrio San Alberto deje de ser el patio trasero de Ituzaingó”.

El punto de inflexión es un predio verde en el que funciona la Unidad Penal Número 39, el depósito judicial de automóviles, un basural a cielo abierto, el corralón municipal y la planta asfáltica que utiliza el Distrito para los insumos de sus obras.

“Vivimos entre el olor nauseabundo del basural, las ratas y bichos que vienen del mismo, además del polvillo que ocasiona la planta asfáltica. Acá en esta cuadra no logramos ver el sol, siempre está todo nublado por culpa del polvo que larga eso”, argumentó en diálogo con S!C, Iliana Prieri, ambientóloga y vecina que lu-cha contra la subestación en esa zona.

El mes pasado se realizó una audiencia pública en la que la voz de los vecinos que no aceptan esa construcción se impuso. El voto negativo con-tó con el apoyo de 38 vecinos mientras que 26 optaron por el sí.

En esta línea, Prieri explicó que en realidad los votos por el no fueron “7.038 ya que ellos no contaron las firmas de los siete mil vecinos que se niegan a que se instale esa subestación en el medio del barrio”.

Este conflicto entre Edenor, el Municipio y los vecinos comenzó en el 2004 cuando se anunció la instalación de un grupo de transformadores de electricidad.

Los pasos a seguir en este problema, según adelantó la especialista, es que “la municipalidad va a apelar una audiencia no vinculante y los vecinos vamos a tener que presentar un recurso de amparo y ahora va a seguir un abogado especialista.

Entre los argumentos que sostienen que las ondas electromagnéticas emitidas por la subestación son nocivas para la salud, detalló que hace un tiempo realizaron un relevamiento a los habitantes de Ituzaingó sur que viven cerca de una subestación desde hace por lo menos 30 años, la usina está ubicada en la calle Beltrán entre Cuyo y Caaguazú, fueron encuestadas 408 viviendas y 804 personas, y los resultados arrojaron que existían más del 50 por ciento de casos vinculados a la subestación.

Por lo que detalló que en la manzana de la subestación se encontraron casos de muertes vinculados al electromagnetismo, “se comprobaron casos de personas que alquilan una casa en la zona, llegan sanos y se van enfermos.

Además se registraron alta cantidad de casos de abortos, falta de oxígeno en sangre, labio leporino, bebés que a partir de los 3 años dejan de crecer, casos en los que se desgranan los dientes, en los hombres se registró cáncer de esófago, estómago y en las mujeres cáncer de mama, útero y ovario”.

Finalmente, la ambientóloga se refirió a las explicaciones que se ofrecen desde el ENRE, EDENOR y el Municipio, que aseguran que la subestación mejorará la energía eléctrica que recibe la zona, en este contexto opinó que “el tener una subestación en zonas pobladas es sumamente problemática, se tiene radio interferencia, se queman los motores, las heladeras, el celular no tiene señal”.

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