LOS CONDENADOS DE LA MATANZA

González Catán: La suma de todos los males

mayo 22, 2012

 

El cáncer, el lupus, la púrpura, los problemas respiratorios y la muerte conviven desde hace más de 30 años en la población de González Catán, con el tiempo los casos aumentan y empeoran. La Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado, (CEAMSE) y la desidia por parte del sector político son los responsables de la condena a muerte con la que deben vivir miles de niños y adultos matanceros

Por Ángela Tobar
atobar@periodicosic.com.ar

Por momentos, el olor nauseabundo predomina por las calles cercanas a Scarlati y Gallardo de la localidad de González Catán, vecinos aseguran que desde que se prohibió la entrada de camiones con la basura de diez distritos vecinos a La Matanza, “el olor bajó considerablemente” y recuerdan que en esos tiempos, en los que entraban mensualmente 64 mil toneladas de residuos, “durante los días de humedad, dolía el solo hecho de respirar y era imposible comer algo, todo olía a mierda”.

En noviembre de 1979, comenzó a operar la CEAMSE, a la altura del Km. 33 de González Catán, en pocos años comenzaron a surgir los casos de cáncer, enfermedades dermatológicas, respiratorias entre otras poco frecuentes. Un grupo de vecinos autoconvocados presentó en el 2003, una denuncia precautoria, en la que se exigió el cierre del basural y el saneamiento de esos terrenos.

En el 2005 avanzó la denuncia penal 2993, en el Juzgado Federal N° 3 de Morón y se “lograron muchas cosas, se pudo demostrar fehacientemente la contaminación tanto de las napas freáticas como de los ríos subterráneos, en este caso el Puelche y el Pampeano, que es de donde surge el agua para el consumo humano”, detalló a S!C Celia Frutos presidenta de la ONG vecinos autoconvocados contra la CEAMSE y el CARE de González Catán.

Pese a que se comprobó que la empresa cometió una batería de delitos en perjuicio de la población, a las múltiples promesas y compromisos de cierre por parte del Gobierno Bonaerense, Municipal y la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, actualmente el relleno sanitario continúa oprimiendo la salud de todo aquel que resida en la zona.

Las pericias realizadas por el Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional, en el 2010 comprobaron que el agua tiene metales pesados como plomo, el mismo se encuentra en el límite de los niveles permitidos, además del cromo y arsénico que superan altamente lo que especifica el código alimentario argentino y los tres metales superan los parámetros dictados por la Organización Mundial de la Salud.

De esa agua no has de beber

El juez Federal en lo Criminal y Correccional, a cargo del Juzgado N° 3 de Morón, Juan Pablo Salas ordenó en el año 2005, en base a las pericias realizadas por Gendarmería Nacional que revelaban que el agua no es apta para el consumo humano, al Municipio de La Matanza y a la Secretaría de Política Ambiental la provisión de agua potable a los barrios Nicole, San Enrique y Las Marías, los más cercanos a la CEAMSE así como a las instituciones y escuelas de la zona, pero denunciaron que “la medida nunca se cumplió”.

“Para nosotros es triste ver el resultado de las pericias porque tiene metales pesados y eso significa que durante muchísimos años consumimos agua contaminada que no tienen un efecto inmediato, si no que es a largo plazo el efecto es absolutamente cancerígeno”, lamentó Frutos.

Y condenó que pese a que existe una orden judicial realizada por pericias de Gendarmería Nacional, en la que el juez ordenó la provisión de agua en bidones para la población zona lindera del relleno, “en el barrio Nicole siguen consumiendo el agua de tanques comunitarios, y la población sigue contaminándose día tras día”.

Más adelante recordó que el Municipio de La Matanza cumplió con esta orden judicial solamente por tres días, “mandaron una planta potabilizadora móvil del Ejército que duró tres días, es un problema grave el tema del agua y no hay un compromiso desde el Municipio”.

Gustavo Bogado, vecino del barrio San Enrique, alertó que en la zona “es grande el problema por la falta de agua potable, el Municipio no abastece a la población de agua segura y la mayoría de la gente no está en condiciones de comprarla, los bidones están 22 pesos. Además, el agua está contaminada con metales pesados, no es apta para el consumo humano en todo sentido, no se puede beber, usar para bañarse, ni para lavar la ropa, higienizar la casa o los elementos de cocina”.

En este contexto remarcó el envenenamiento de la salud física e intelectual de los niños, “nuestra preocupación mayor son los metales pesados que perjudican a los niños, no les permite crecer avanzar intelectualmente y los enferma hasta llevarlos a la muerte” y apuntó también al cementerio judicial ubicado detrás del relleno sanitario, “hay muchísimo plomo concentrado en un solo lugar y este conjunto de cosas le quita la posibilidad a nuestros niños y no hay ningún órgano que controle, no sabemos qué va a pasar con nosotros”.

También criticó el “poco accionar” del órgano controlador del Matanza Riachuelo, “no se controlan los arroyos (Morales y las Víboras), donde hay basura, además existen los líquidos lixiviados que tiran al Arroyo Morales, se observa a simple vista la contaminación en las aguas, son espesas e irradian un alto grado de olor”.

Cabe aclarar que en el resultado obtenido por el análisis realizado también se estableció que el agua de pozo que se consume en distintos domicilios contiene partículas metálicas, cristalinas y algas y se recomendó que no se utilice “ni para cepillarse los dientes”.

Bogado detalló que “las enfermedades que predominan en la zona, además el lupus y púrpura son de vía respiratoria, problemáticas en la piel como manchas, erupciones y se detectan muchos chicos enfermos con problemas digestivos y gente que se muere de cáncer”, además graficó que “hace unos días murieron varios vecinos de esta enfermedad (cáncer) en el Barrio San Enrique, el año pasado también murió un niño de 12 años y todos los días te enterás de un enfermo nuevo, o gente que muere y acá nos encontramos con que no hay un sistema de salud que venga a controlar”.

Los ciudadanos se mostraron cansados de las promesas incumplidas, de la falta de políticas públicas que lleguen hasta ellos, el vecino también denunció que “en la tosquera que queda detrás del barrio Las Casitas, tiran la basura que juntan los del Plan Argentina Trabaja, hicimos la denuncia al Municipio y no tenemos respuestas. Nosotros realizamos un pedido para realizar una reserva ecológica en esa tosquera”. Celia Frutos opinó que “desde el Estado Municipal hay una negación absoluta en cuanto a la problemática de González Catán, aceptaron la contaminación una vez que no la pudieron tapar más porque se encontraron con una causa judicial de 16 cuerpos, con un Juez Federal que interviene, con cientos de análisis realizados por la provincia de Buenos Aires y Secretaría de Ambiente de la Nación, se encontraron con todo esto y entendieron que hay cosas que ya no se pueden negar, como que La CEAMSE enferma y mata”.

 Familias condenadas

En Argentina, si bien no existen datos oficiales, se estima que una persona de cada 1.500 padece Lupus. Y que el 90 por ciento de los pacientes afectados son mujeres de entre 15 y 45 años.

Estas estadísticas, demuestran el alarmante foco de envenenamiento en el que están expuestas las personas que habitan la cercanía del relleno sanitario, en las calles aledañas se pueden encontrar a familias enteras con esta enfermedad, que provoca una afección inflamatoria crónica en la cual un sistema inmunológico anormal genera anticuerpos contra los propios tejidos y órganos (autoanticuerpos) con capacidad de dañarlos y alterar su función.

Mujeres, niños y hombres, son portadores de ésta “rara enfermedad” para el general de la gente pero, tan común para González Catán.

Lo mismo sucede con el púrpura y el cáncer, los casos se multiplican año tras año, la contaminación, la falta de compromiso político y el negocio de pocos, sentencia a muerte a generaciones enteras.

Según el último relevamiento realizado por la ONG, contra el CARE y la CEAMSE, “más del 60 por ciento de la población tiene problemas respiratorios y muchos de ellos son oxígeno dependientes”.

El relevamiento fue realizado, casa por casa en 72 manzanas desde la calle Larre hasta el Km. 33 y toda la periferia. “En el barrio Nicole vas y te asustás con las cifras, familias enteras enfermas, niños con problemas de piel, alergias, cáncer, leucemia. Son increíbles los datos en esa zona”, alarmó.

En este sentido, Frutos aseguró que cuentan con “todos los datos documentados, con historias clínicas adosadas sabemos de lo que hablamos”.

 La ausencia del control sanitario

Desde el año 2003 los vecinos de González Catán, solicitan a la Secretaría de Salud de la Matanza que organice un cuerpo especial que se ocupe de estudiar los casos en la zona, “pero hasta el momento, no se logró”, lamentó la titular de la ONG.

En tanto que agregó que el pasado 29 de marzo presentaron al intendente, Fernando Espinoza, al Concejo Deliberante local, a la Secretaría de Salud de La Matanza, y la Provincia y Nacional que atiendan el caso de la basura, la contaminación y las enfermedades, pero hasta el momento solo respondió La Nación.

“Desde La Matanza no hubo respuesta, acá falla la asistencia social, hay mucha gente desorientada, que no sabe dónde acudir, dónde atenderse, nosotros asesoramos hasta donde podemos pero no es nuestra labor, nosotros somos voluntarios. Los que deben hacerse cargo son los funcionarios”, aclaró.

Basura por toneladas

La CEAMSE de González Catán actualmente recibe, según datos oficiales, 37.500 toneladas mensuales, equivalentes a 1.450 toneladas diarias y se asegura en la página de la empresa que los residuos recibidos son de tipo domiciliarios y que solo entran desechos del Distrito. Hasta el 2008 recibía alrededor de 64 mil toneladas, poco más de 2.100 toneladas diarias y albergaba la basura de 11 municipios vecinos.

La página de la CEAMSE resalta que “el Complejo Ambiental de González Catán resulta un elemento neutro para la calidad de aguas subterráneas de la zona”, evidentemente ignora los estudios realizados, las sentencias judiciales y las enfermedades que provoca en las personas que viven en los barrios aledaños.

Por su parte, los vecinos denunciaron que en la realidad “se supera considerablemente el número de toneladas que anuncia la página de la CEAMSE, además tiran otros desechos acá no solo los domiciliarios, hay que contar los escombros que vienen de los contenedores privados y que no tienen control alguno”.

Desde la ONG, ratificaron la denuncia que afirma que “siguen entrando basura de otros municipios, se han detectado durante los feriados de semana santa a camiones de la empresa de higiene Covelia, que ingresaron a tirar sus desechos a esta CEAMSE. Esos días traían sus camiones acá”.

Según aseguró Graciela Degano, miembro de la ONG vecinos autoconvocados contra la CEAMSE y el CARE, los vecinos se acercaron “para realizar la denuncia sobre esta irregularidad a las autoridades municipales, pero no hay respuesta alguna”.

En este contexto expresaron que tienen mucha desconfianza, y temen que “la empresa recolectora de residuos, Martín y Martín llene sus camiones en otro lado, con basura de otros Distritos y luego los tiren acá”.

Según aseguró Graciela Degano, miembro de la ONG vecinos autoconvocados contra la CEAMSE y el CARE, los vecinos se acercaron “para realizar la denuncia sobre esta irregularidad a las autoridades municipales, pero no hay respuesta alguna”.

En este contexto expresaron que tienen mucha desconfianza, y temen que “la empresa recolectora de residuos, Martín y Martín llene sus camiones en otro lado, con basura de otros Distritos y luego los tiren acá”.

En González Catán “colapso la población”, lamentó Celia Frutos y analizó que si la CEAMSE “hubiera hecho bien las cosas desde el principio, técnicamente hablando si no hubieran elevado a 30 metros de altura los residuos, si se hubieran colocado las membranas correspondientes y no hubieran realizado sobrecargas, y de haberse controlado los residuos que ingresaban, así como evitar tirar los líquidos lixiviados al arroyo Morales quizás no hubiera sido tan impactante la consecuencia ambiental”.

El plan CARE

En julio del 2010, el intendente Fernando Espinoza junto al Ministro de Planificación Julio De Vido, anunció en el Salón Malvinas del Palacio Municipal que se había encontrado la solución para “cerrar la CEAMSE y tener basura cero en La Matanza”.

“No lo puedo creer, porque es un sueño hecho realidad”, expresó con gran emoción el jefe comunal al presentar el Centro Ambiental de Recomposición de Residuos Energéticos que según se anunció en ese momento trataría “el 100 por ciento de la basura que se genera en el Distrito. Se construirá en González Catán y permitirá el cierre progresivo y definitivo del relleno sanitario de esa localidad”.

Espinoza agradeció a los vecinos “por su inquebrantable lucha, porque eso nos hace comprometernos a todos y fíjense ahora lo que pudimos lograr”, inmediatamente después del anuncio los autoconvocados iniciaron un estado de alerta, debido a que “la información otorgada es poco clara y creíble”.

Según se había detallado la construcción del CARE se realizaría en tres etapas, con el objetivo de que esté “terminado en el primer trimestre de 2012”, llegada esa fecha el proyecto aún es solo una idea, mientras que la realidad continua oprimiendo la salud de los vecinos.

La mega millonaria obra se construiría en el cruce de la calle Conde y la ruta 1.001, en González Catán, con aportes del Ministerio de Planificación Federal, que alcanzan la extraordinaria cifra de 600 millones de pesos. El predio de 25 hectáreas, según el convenio aprobado, se afectará por 30 años.

“La Matanza recibió 11 millones de pesos para construir ecopuntos y centros de acopiado pero el Municipio recibió el dinero y no realizó las obras”, denunció Celia Frutos.

Los vecinos de González Catán, ratificarán que se oponen a la construcción del CARE, “no queremos otro centro de residuos, ese terreno actualmente continua vacío. No se hizo absolutamente nada y queremos que siga así”, sostuvo.

 

Por qué aún no hay

avances en el CARE

 

Celia Frutos sostuvo la denuncia que realizó en noviembre del año pasado a S!C, “el CARE no existe”, y argumentó que “así nos lo dio a entender Mussi, (secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación), él nos dijo que el CARE era un invento, que no existía y que no se iba a hacer, porque era muy caro”.

Además analizó que existe una “contradicción” entre el Municipio de La Matanza, el OPDS provincial y la Secretaría de Ambiente de La Nación, “ninguno se pone de acuerdo, el primer argumento que se dio es que la planta es muy cara y que no fue presentada la documentación como corresponde y por ello es imposible llevarla a cabo, no hay un trabajo en conjunto”.

Allá lejos y hace tiempo

Antes del CARE, la “última tecnología”, que había anunciado el Gobierno de Espinoza, fue la creación de una Planta de transferencia que quería colocarse en Ricchieri y Camino de Cintura, en Ciudad Evita. La propuesta ecológica de ese entonces era que los camiones recolectores llevarían los residuos del Distrito para ser transportados hasta el relleno de José León Suárez. Las repetidas marchas y protestas vecinales lograron tirar por tierra este proyecto.

El jefe comunal defendió esa idea hasta último momento bajo el argumento de que “el lugar elegido es hoy un basural a cielo abierto, y con la construcción de la planta en esa zona no tengo dudas que se potenciará el valor de las tierras linderas”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El patio trasero de La Matanza

González Catán tiene más de 200 mil habitantes, que se encuentran obligados a respirar aire que enferma, a beber agua que los mata lentamente, a sobrevivir a la CEAMSE, a tres cementerios, un depósito Judicial de autos, a tosqueras que les traga la vida de los niños y a la Unidad 43 del Servicio Penitenciario Bonaerense, que cuenta con una población de 420 internos, además de calles de tierra, la falta de transportes y salas de salud. Mientras que los servicios de agua corriente y cloacas no llegan a la zona, estas personas se encuentran unidas en la lucha para lograr que La Matanza avance también para ellos.

“No hay voluntad política de resolver el problema de la basura es una bomba que quema a todos los gobiernos de cualquier ideología y del partido, no hay decisión, no hay convicción para solucionar este problema. Porque si la hubiera, en estos 10 años ya tendríamos que tener el 50 por ciento de la problemática resuelta”, resumió Celia Frutos.

Asimismo insistió en marcar que “si cada Municipio tuviera su centro de acopio para enterrar menos residuos, si incluyera a los recuperadores urbanos como servidores públicos, que les otorguen un sueldo por su servicio para que puedan trabajar dignamente, tendríamos resuelto 50 por ciento del problema. No hay otra manera de resolver este conflicto más que la separación en origen, el cumplimiento de la Ley de Envase y que las empresas se hagan cargo de recuperar sus residuos es la única manera”.

“Nosotros cada cosa que decimos la tenemos documentada. Estamos contentos porque se pudo implementar en la agenda periodística y gubernamental el problema de los residuos y por otro lado sentimos una tristeza terrible porque seguimos acumulando enfermos, fallecidos y estamos como en el 2003 porque las autoridades no tienen respuestas sólidas”, analizó.

Para Daniel Iglesias, el CARE avanza

El Director General de la Secretaría de Medio Ambiente de La Matanza, Daniel Iglesias, atendió telefónicamente y durante unos minutos a este medio, debido a su agitada agenda (según se disculpó), consultado acerca de la situación en que se encontraba la construcción del Centro Ambiental de Recomposición de Residuos Energéticos aseguró que “está en un estado muy avanzado”.

Ante esta escueta respuesta, se le solicitó que explique a qué se refiere con “estado avanzado”, teniendo en cuenta que a dos años del anuncio, el cronograma dado a conocer no se cumplió en nada.

Y aseguró que “con estado avanzado quiero decir lo que quiero decir, que el estado está muy avanzado” y expuso repetitivamente que “los pliegos de licitación están avanzados para comenzar el mes que viene las obras de la primera etapa”.

Según habían explicado en julio del 2010, el CARE se montaría en tres etapas, la primera debía estar finalizada a fines del 2011, pero a seis meses de esa fecha aún no se han realizado las obras para acondicionar el predio, como el aplanamiento del terreno, la instalación de un cerco arbolado para disminuir el impacto visual y el reacomodamiento de los caminos. Esta etapa tendría una inversión de 97 millones de pesos más IVA, los cuales “aún no han sido girados”, aclaró Iglesias.

Se esperaba, según el proyecto diseñado hace dos años, que a fines del 2011 el entierro de basura se reduzca en un 50 por ciento.

Durante la segunda etapa, estipulada para estos meses tendría que haberse incorporado la “última tecnología” que transformaría los residuos no reutilizables en diesel y energía eléctrica. El costo en esta etapa sería de 500 millones de pesos.

Iglesias, desestimó las denuncias realizadas por los vecinos que viven en medio de la contaminación, y que apuntan a “la inviabilidad del CARE” bajo el argumento de que el mismo Mussi admitió que ese proyecto “es muy costoso y no se llevará a cabo”.

Con referencia al envío de una partida de dinero para la creación de centros de acopio, aseguró que “eso está bien encaminado”. La falta de tiempo del funcionario municipal impidió extender la información de los lugares en que se construirán los centros de acopio y en qué momento se comenzarán a construir.

 

 

 

 

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3 Responses to “González Catán: La suma de todos los males”

  1. Buenos Aires, Marzo de 2013
    Señores:
    Municipalidad de La Matanza y Aysa

    Referencia: Solicitud de servicio

    De mi mayor consideración:
    Me dirijo a usted a efectos de solicitarle que incluya al Barrio Juan Bautista Alberdi (El triángulo) de González Catán a la red del servicio de Agua Corriente, teniendo en cuenta que ya hace más de cinco años que contamos con la instalación de las cañerías y sin noticias del servicio.
    Esta solicitud se realiza ya que el barrio antes mencionado habitado por familias de bajos recursos. Se encuentran en condiciones de vulnerabilidad por tener que convivir con el CEAMSE el cual con estudios ya realizados, se ha confirmado la contaminación ambiental a la que se encuentran expuestos y por ende la contaminación de las napas con las que se proveen de agua para todo consumo, con el riesgo a contraer enfermedades de la piel como el cáncer, entre otras.
    Se trata de familias que requieren condiciones especiales, por su situación particular de emergencia sanitaria, este servicio debe ser implementado en casos como este, ya que es su derecho que se los incluya en dicha red, es su obligación como abastecedor asumir la responsabilidad de las consecuencias que esta demora provoca en las familias de esta zona, no puede ser opcional o arbitraria esta decisión.
    En esta oportunidad imperamos a contar con la inminente resolución de este problema de forma urgente o inmediata teniendo en cuenta los Derechos Constitucionales que nos asisten y de los cuales somos desposeídos.
    “En la Argentina, el derecho humano al agua, como derecho fundamental, encuentra distintas vías que permiten su favorable recepción: por un lado, el PIDESC goza de jerárquica constitucional al igual que otros instrumentos internacionales de derechos humanos que reconocen expresamente el derecho al agua; por el otro, el derecho al agua (al menos, en alguna de sus facetas) puede deducirse de otras normas que integran el plexo de derechos de la parte dogmática de la Constitución argentina. Desde esta perspectiva, una de las formas de intervención más problemática (aunque, por cierto, no la única, y, tal vez, ni siquiera la más significativa) es el corte total del suministro por falta de pago que, a nuestro juicio, es arbitrario e inconstitucional, en tanto afecta el contenido mínimo del derecho del agua. El ordenamiento jurídico argentino prevé distintas garantías institucionales, principalmente judiciales (aunque también políticas), así como de tipo cuasi-jurisdiccional (como las Defensorías del pueblo), que sirven a la efectiva tutela del derecho al agua, no solo frente al corte total de suministro, sino también frente a otras afectaciones ilegitimas (falta de acceso, contaminación, calidad del agua, etc.).”
    El derecho fundamental al agua y su recepción como derecho fundamental en Argentina. Por Norberto Carlos Darcy. http://www.portalfio.org.

    Saludos, atentamente.

    Familias habitantes del Barrio Juan Bautista Alberdi de González Catán.

  2. gloria flores dice:

    Vivimos desde hace 5 años, y con el correr de los meses y luego años se fue disipando nuestro sueño de vivir tranquilo y vivir en paz, ya que no contamos con servicios fundamentales para vivir somos adultos mayores, agua, luz, recoleccion de residuos, vivimos en medio de basura en calles mas bien zanjas ya que hemos solicitado mejorar o que nos tiren unas cascotes que venga el alumbrado publico, nunca hemos recibido respuesta de reclamos al sr intendente, defensoria del pueblo, delegacion sur etc etc, PERO NOS COBRAN LAS TAZAS DE SERVICIOS QUE NO NOS DAN, NOS COBRAN ABL Y NO TENEMOS NADA.
    Ahora con el problema de las inundaciones y el CEAMSE las aguas siguen contaminadas con metales pezados, y tenemos agua potable a una cuadra queremos AGUA, lo mas vital para vivir,
    gracias gloria flores

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