PARTICIPARÁN 200 VOLUNTARIOS

Un Techo Para mi País construirá 18 viviendas en Virrey del Pino

mayo 29, 2013


El trabajo de la ONG se inició hace nueve meses en el barrio San Mariano. Allí realizaron censos y relevamientos sobre las familias más necesitadas.

Los beneficiarios deben comprometerse a colaborar con la construcción de sus propias casas, que se llevarán a cabo el 1° y 2 de junio.

Por Soledad Martínez
smartinez@periodicosic.com.ar

La organización no gubernamental Un Techo Para Mi País construirá 18 casas en el barrio San Mariano, que se encuentra en el kilómetro 44 de la Ruta Nacional Nº 3 en la localidad de Virrey del Pino.

Un Techo para mi País trabaja en 19 países de Latinoamérica con jóvenes voluntarios que buscan dar una solución habitacional a personas que viven en asentamientos. Una de sus consignas es generar conciencia social a través del trabajo voluntario integrando a los distintos sectores de la sociedad en la tarea de la superación de la extrema pobreza.

Los voluntarios llegaron al barrio San Mariano hace nueve meses para realizar censos y relevamientos sobre la situación de las familias más necesitadas y adjudicaron a 18, que estarán participando de la construcción de sus propias viviendas, junto con los voluntarios de la ONG.

Felipe Patterson, referente de Un Techo Para Mi País en el barrio San Mariano, explicó que “antes de llegar a un barrio y concretar un proyecto, se arman reuniones con la gente de la zona, se ven las necesidades, se evalúan las prioridades y se buscan que haya consenso de todos los vecinos, que quieran que trabajemos allí”.

Los materiales, que son producto de las donaciones que recibe Un Techo para Mi País, llegaron al barrio los días 18 y 25 de mayo. Los días de construcción serán el 1° y 2 de junio. La continuidad de la entidad en el barrio, dependerá de las necesidades del lugar y de la voluntad de los vecinos del barrio.

Un Techo en La Matanza

No es la primera vez que Un Techo Para Mi País trabaja en Virrey del Pino. En junio de 2011, la entidad construyó 40 viviendas en el barrio El Fortín, y también trabajó en los barrios El Triunfo y Nicole. También llevaron su actividad a otros puntos de La Matanza.

Para los días de construcción, la entidad llegará al barrio con 200 voluntarios, que se alojarán en la Es-cuela Primaria Básica Nº 135.

El valor de la casa es de aproximadamente 10 mil pesos, y quienes fueron adjudica-dos deben abonar la cifra de 720 pesos.

“Es importante que las personas a las que se les facilita la casa, no sientan que se les está regalando nada, que no es caridad”, dijo Paulina Aguilera, vecina del barrio San Mariano que presta su casa para las reuniones que se realizan periódicamente con los miembros de Un Techo Para Mi País.

En esos encuentros se van estableciendo los pasos a seguir hasta la concreción de las casas. Aguilera remarcó que “el dinero se deposita en una cuenta, los chicos que viene al barrio, no tocan un peso”.

Patterson explicó que, durante los días de construcción, “en caso de haber hombres que sepan trabajar, se ofrecen solos y cuando hay sólo una mujer, por ejemplo, alcanza con que este en el lugar, por ejemplo, cebando mates, formando parte del proyecto, y ya consideran que está ayudando”.

Además, el referente de la ONG manifestó que el objetivo es “realizar un trabajo a largo plazo, que va más allá de la construcción de viviendas.

Apuntamos a que la gente del barrio tenga buen diálogo y más cercanía con su vecino”.

Un Techo Para mi País nació en Chile en 1997, a raíz de un proyecto denominado “Un Techo para Chile”. Desde 2012, la entidad simplificó su nombre a “Techo”, aunque popularmente sigue siendo reconocida como “Un Techo para Mi País”.

La ONG está presente en 19 países de Latinoamérica; :Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Las casas

Las viviendas construidas por los voluntarios de Un Techo para Mi País, tienen un promedio de utilidad de 10 años. Desde la ONG se aclara desde un principio, en la presentación del proyecto de construcción a las familias, que estas casas no son de “carácter definitivo”.

Es decir, que se trata de “viviendas de emergencia” que tienen como objetivo ser un paliativo y mejorar la calidad de vida de las personas que habitan en construcciones precarias.

Ante las críticas de algunos detractores de la actividad de la ONG, que sostienen que las viviendas son tan precarias como las viviendas que sustituyen, desde Un Techo para Mi País aclaran que “estas casas, están armadas desde su base con total y absoluto criterio lógico de infraestructura. El piso de la misma se eleva mediante un sistema de pilotes aproximadamente a unos 15 centímetros del suelo para prevenir la humedad y el progresivo deterioro de la madera”.

En el mismo sentido, agregan que “las paredes están compuestas por maderas que, superpuestas unas con otras, proporcionan una solución efectiva para los días de lluvia y favorecen el cuidado de la vivienda. El techo está compuesto por chapas de considerable grosor, colocadas de forma tal que las goteras y filtraciones no sean un problema para la familia”.

Las jornadas de construcción del 1º y 2º se llevarán a cabo también en los barrios San Cayetano y Perón de La Matanza. Además, los voluntarios de la ONG, trabajarán en los barrios de emergencia La Tablita de Escobar, Vista Linda, Vista Alegre y La Porteña de Ezeiza, El Futuro, Puente de Fierro Villa Nueva, Villa Arguello y El Retiro de La Plata. En un fin de semana, los voluntarios construirán 220 viviendas.

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