PROTESTAS

Una huelga en una sede mundialista alertó al gobierno brasileño

junio 2, 2014

Empleados de la salud, la educación y la limpieza urbana se declararon en huelga en Porto Alegre, una de las doce sedes del Mundial que comenzará en diez días en Brasil.

La paralización fue convocada por los gremios que agrupan a los empleados municipales, que demandan aumentos salariales en torno al 20 por ciento, rechazado por las autoridades.

Según ratificó hoy la municipalidad, el alcalde José Fortunati había ofrecido un alza del 2,5, pero frente a la amenaza de paralización decidió elevar su propuesta a un 6,28 por ciento, que los gremios también han rechazado.

No obstante, los sindicatos aseguraron que el 30 por ciento de los empleados está trabajando, con lo cual cumplen con la ley que obliga a garantizar ese porcentaje mínimo en caso de huelgas en el sector público.

La huelga en esa ciudad del sur de Brasil se une a una ola de huelgas en diversos sectores, tales como el transporte, la educación y la salud, en varias de las doce ciudades que acogerán el Mundial de fútbol.

Según las autoridades, los sindicatos decidieron aprovechar la visibilidad que ofrece el torneo de la FIFA para presionar
Según las autoridades, los sindicatos decidieron aprovechar la visibilidad que ofrece el torneo de la FIFA para presionar, pero confían en que se alcanzarán los acuerdos necesarios para impedir que las huelgas continúen durante el Mundial.

Otro de los sindicatos que amenaza con parar durante el torneo, también por diferencias salariales, es el que agrupa a los agentes de la Policía Federal, responsables por el control en las aduanas y los aeropuertos, entre otros asuntos, citó la agencia EFE.

En ese contexto, el ministro de Justicia de Brasil, José Eduardo Cardozo, señaló que es «inadmisible» que haya gente que quiera asociarse al crimen» en un reclamo, luego de que el pasado fin de semana el grupo Black Block dejara entrever que actuará en conjunto para desatar un «caos» durante el Mundial.

«Es inadmisible que haya gente que se quiera asociar al crimen para hacer reivindicaciones», dijo el ministro de Justicia. «No toleraremos abusos de ninguna naturaleza, y quienes incurran en ilícitos responderán bajo los términos de la ley penal», señaló ayer según citó Brasil247.

Según Cardozo, el gobierno está monitoreando todos los sectores estratégicos y resaltó que «existe una cooperación entre los servicios de inteligencia de los gobiernos federal y estadual para seguir las más diversas situaciones».

Cardozo respondió así a las versiones que vinculan al grupo de encapuchados Black Blocs, -que comandan acciones donde se destruyen bienes materiales- con la facción criminal Primer Comando de la Capital, PCC, para transformar al Mundial de Fútbol «en un caos».

En una entrevista con el diario O Estado de Sao Paulo uno de los miembros del grupo aseguró que está en curso «la suma de esfuerzos en común» entre ambas organizaciones.

«Ni somos aliados ni estamos contra el PCC, pero ellos tienen un poder de fuego mucho mayor que el de el Movimiento Pase Libre, MPL (que el año pasado comenzó las manifestaciones callejeras contra la suba de pasajes de transporte urbano)», dijo el manifestante.

Según uno de los entrevistados, cuando integrantes de Black Block fueron a prisión por participar de marchas violentas el año pasado, líderes del PCC se habrían solidarizado con ellos durante el tiempo que estuvieron detenidos.

El PCC organizó protestas -articuladas desde los penales donde se encuentran sus líderes- que consisten en jaquear servicios esenciales de las ciudades, como el transporte público.

FUENTE: TÉLAM

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