EL TEMA SE REINSTALA

La división de La Matanza, la división de clases y Adolf Hitler en el medio

junio 29, 2016

Hitler (1)Es abril de 1945 en Alemania y los rusos llegaron a Berlín. Hitler se niega a aceptar que perdió la guerra y prefiere morir. Una de las escenas más emblemáticas de la película La Caída, que narra aquellos sucesos, circuló por estos días en las redes sociales. El subtitulado fue modificado para hablar de un tema que viene tejiendo el macrismo: la división del partido de La Matanza.

Por Claudio Kappeler

División - Hitler (1)

Lo que generó: Francisco Borello, el excandidato a intendente de Luis Patti no se quejó de la “producción”. Sólo intentó despegar a Cambiemos del hitlerismo y puso en ese lugar a La Cámpora.

En el cuadro original se puede ver al führer dando indicaciones de cómo contrarrestar el avance enemigo. En la producción made in La Matanza Hitler habla de “una misión suicida pero no imposible; es como sacar la basura”, dice. Uno de sus soldados le aclara entonces que “no va a ser fácil sacar la basura” porque, asegura, “está estancada hace décadas”. Se está refiriendo a los diversos gobiernos peronistas del Distrito.

En la escena hay entonces un silencio de inminente violencia, el líder alemán tiembla, se saca los anteojos y pide que sólo se queden en la sala los generales. “Salgan de la sala los que no quieren la división”, indica la versión local.

El discurso es entonces virulento y Hitler los califica de fracasados, sintiéndose traicionado por su propio ejército. En el montaje distrital les recrimina: “Ustedes son unos inservibles, no estamos hablando de basura común; estamos hablando de contaminación, tanto de hombres y de mujeres que se robaron todo. Estoy cansado de ver la fotito en el Facebook de la militancia que boludea todo el día… todo el día boludeando pero de trabajar ni hablar”.

Ahí comienza el tramo más hitlerianos de la cuestión.

-“Qué vamos a hacer con los militantes”, pregunta un súbdito.

-“Me importa una mierda los militontos… quiero gente que trabaje de verdad

Quiero dividir La Matanza para terminar con la corrupción”, avisa Hitler.

La discusión sobre la división del distrito tiene largas décadas y una de sus aristas mostró siempre la cara más divisoria de las clases sociales: quién supuestamente se gana lo que tiene y quién supuestamente vive de regalos.

 “No puede ser que alguien de San Justo o Ramos (Mejía) pague todo y los de (Isidro) Casanova y (Rafael) Castillo casi nada”, se queja el führer -significa líder en alemán- y continúa: “(…) que de Lafe, (González) Catán y Virrey del Pino no garpen nada. Esto se tiene que terminar, esto así no es equitativo”.

La escena muestra a un Hitler exhausto y sudado. En la versión local de ese acto de La Caída se amplía el discurso que margina: “Además debemos terminar con regalar las bolsitas de comida… la gente tiene que trabajar, no recibir todo de arriba. No es tan difícil de entender cabezas de tacho”.

En el tramo final habla de inseguridad, problemas en los hospitales y “obras sin terminar”. Dice que está “cansado de que los políticos se roben todo” y asegura que “no es justo para nuestros habitantes” porque “ellos merecen vivir bien, y para ello debemos dividir La Matanza”.

El humor es considerado una forma de presentar o comentar la realidad, es resaltar un lado cómico o ridículo de las cosas. La producción realizada para hablar de la división de La Matanza fue considerada por algunos como una forma de hacer humor. Pero en ningún tramo de la escena puede observarse que se haya utilizado esa facultad. Hay que reconocer en este trabajo una intencionalidad política y una forma de pensamiento.

No es azaroso que su creador haya elegido a Adolf Hitler para decir lo que quería decir. Estamos hablando del hombre hoy considerado un psicópata, tal vez el líder más cruel que haya existido en la historia de la humanidad.

Se marca en este trabajo, casero y sin brillos, un arraigado deseo de “matar a la política” y muestra a su vez una ideología clasista. La producción es en sí de una ignorancia e incapacidad intelectual temerarias, mereciendo el repudio de cualquier actor político democrático.

Un sector interno de la

UCR fogonea la división

División - UCR (1)

Todavía sin proyecto terminado, la UCR junta firmas.

 Además de los intentos de otros sectores, en La Matanza se formó una multisectorial que trabaja en base al proyecto presentado hace 16 años por la diputada provincial Liliana De Miguel. El sector interno de la UCR liderado por Gustavo Barresi es el que se encarga de hacer hincapié en ese trabajo y viene juntando firmas en diversos puntos del distrito para presentarlo.

“Es una mesa coordinadora compuesta por ocho Partidos que trabaja sobre el proyecto radical de Liliana De Miguel”, explican desde el sector. En abril último el Periódico S!C pidió tener acceso al trabajo que se está desarrollando: “Estamos ampliando y actualizando algunos datos, y esperando otros”, se informó.

Según dijeron, esos datos son “necesarios” para que la iniciativa prospere en la provincia de Buenos Aires. “Cuando lo tengamos lo presentamos a los medios con legisladores de cada espacio y referentes”, anticiparon.

En mayo desde S!C se volvió a insistir: “Nos está faltando los presupuestos de ingresos solamente… así que vamos avanzando”, se excusaron.

En junio la respuesta fue casi idéntica. “Nos está faltando -dijeron- esperamos q a partir de la rendición (de cuentas) nos alcancen los recursos de cada localidad”.

El objetivo del PRO

Es sólo un interés electoralista

División - PRO (1)

El PRO perdió en La Matanza y hoy va por la división.

Elección tras elección el peronismo se recicla, se reagrupa, se hace fuerte en La Matanza y nadie puede destronarlo del sillón que ocupa desde siempre. La intendencia del distrito más populoso de la provincia es la codicia de cualquier dirigente con ambiciones políticas. Pero sólo el PJ en cualquiera de sus formas sabe de triunfos en estas tierras.

“La Matanza es peronista”, dicen los que ganan. Saliendo un poco de esa frase festiva que en ningún caso busca analizar al distrito, puede decirse que la oposición tampoco hizo mucho en su historia para revertir los resultados. Varios fueron los concejales que, por ejemplo, el radicalismo tuvo como representantes. No sólo no se hicieron notar sino que en la mayoría de los casos terminaron pactando con el oficialismo y sus gestiones se convirtieron en puestos dentro de una escribanía. El GEN y algún conglomerado que tuvo referentes de Elisa Carrió también llegaron a sus bancas: el resultado fue aún más paupérrimo.

El hecho de querer dividir La Matanza no refiere a una intencionalidad de equidad social y/o progreso colectivo. Habla más bien de la necesidad de quebrar la historia. Esto es que Partidos Políticos que hacen pie en ciudades como Ramos Mejía, San Justo o Villa Luzuriaga logren gobernar esos territorios. En cualquier elección, populosas ciudades como González Catán, Rafael Castillo y/o Virrey del Pino logran torcer cualquier resultado haciendo más fuerte al peronismo.

Hay varios proyectos de división y salvo algunos detalles todos apuntan a seccionar el distrito en cuatro partes. La cosa sería más o menos así: Juan Manuel de Rosas (conformado por González Catán, Virrey del Pino y 20 de Junio), Gregorio de Laferrere (Isidro Casanova, Rafael Castillo y Laferrere), La Matanza (San Justo, Ramos Mejía y Villa Luzuriaga), y Los Tapiales (Lomas del Mirador, La Tablada, Ciudad Evita, Aldo Bonzi y Villa Madero).

La idea PRO

En este sentido hay varias opciones girando en la cabeza de la gente de Cambiemos y todas apuntan en  una misma dirección: romper la hegemonía en La Matanza. La idea más fuerte es dividir el distrito pero para eso necesitarán de los votos del massismo en la provincia. Se cree que en el Senador podrían obtener el apoyo de la gente del Frente Renovador, empero es una simple especulación. De hecho podría significar un suicidio para el peronismo en su conjunto y sabido es que cuando se trata de cuidarse las espaldas el PJ suele jugar bien su juego.

El mayor representante del Frente Renovador en el distrito es el diputado provincial Julio Rubén Ledesma. Cuando se lo consulta sobre la idea divisionista le corrió el cuerpo al asunto. Habló de hacer un análisis exhaustivo de la situación y/o proyecto y no se pronunció en ningún sentido contundente.

 En el caso de no encontrar el apoyo del Frente Renovador, Cambiemos ya estudia una segunda opción que los ayude a ganar terreno en La Matanza, quiere que este distrito junto a Lomas de Zamora sean las dos pruebas piloto en la utilización de la boleta electrónica. Ocurre que los Partidos que no tienen estructuras sólidas en el distrito siempre aducen falta de fiscales a la hora de contabilizar los votos.

Si la gente de Mauricio Macri logra ganar las elecciones legislativas de 2017 –lo cual hoy suena lejano debido al malestar que su sector generó en la población- entonces antes de 2019 tendrán mayoría legislativa en la provincia y de ese modo la división de La Matanza sólo dependerá de ellos.

Por lo pronto ya pusieron en la mesa el proyecto del diputado del GEN Marcelo “Oso” Díaz. La idea es que la iniciativa, cuyo expediente data de 2009, sea tratada en la comisión de Asuntos Municipales de la Cámara de Diputados, que conduce Juan Andreotti del Frente Renovador. Pero el tema todavía ni siquiera fue incluido en la agenda de esa comisión. El Gobierno corre desde atrás.

Mientras la oposición habla de un supuesto posible desarrollo de las zonas más pobres de La Matanza, en el Partido de Sergio Massa ponen la lupa en el riesgo de crear distritos no sustentables.

En el Municipio de La Matanza, en tanto, casi prefieren no hablar del tema. El diputado Daniel Barrera fue concluyente semanas atrás cuando le dijo no a la división y planteó por primera vez un tema mucho más polémico si se quiere: provincializar La Matanza.

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