Ley Diana Sacayán

“La falta de acceso al trabajo es histórica en nuestra comunidad”

agosto 19, 2017

Florencia Guimaraes García, se refirió a la necesidad de implementar en el Distrito la Ley de Cupo Laboral Travesti-trans, a dos años de su aprobación en la provincia de Buenos Aires. El colectivo matancero, entregó un petitorio a la intendenta, Verónica Magario y esperan que el tema se trate en el Concejo Deliberante.

 

“No somos prioridad en la agenda política y estamos acostumbradas a poner el cuerpo siempre, pidiendo por favor algo que es responsabilidad del Estado”, resume Florencia Guimaraes García, activista por los derechos de la comunidad trans- travesti de La Matanza.

Y es que a dos años de su aprobación en la provincia de Buenos Aires, la comunidad trans travestisti entrego un petitorio a la intendenta Verónica Magario, para que en el Distrito se implemente la Ley 14.783, que establece consiste en que el 1% del personal provincial estatal pertenezca al colectivo trans.

La Ley rige tanto para el Estado Provincial como para “sus organismos descentralizados, las empresas del estatales, las municipalidades, personas jurídicas de derecho público no estatal creadas por Ley, las empresas subsidiadas y las empresas privadas concesionarias de servicios públicos”. Así, incluye a “el personal de planta permanente, temporaria, transitoria y/o personal contratado cualquiera sea la modalidad de contratación”.

“Podemos decir que estamos contentas porque después de tanto tiempo, pudimos entregar el petitorio, que ahora tiene un número de legajo y será tratado en el Concejo Deliberante”, dijo Florencia, aunque aclaró que “queremos la adhesión  a la Ley, no una ordenanza”.

La activista trans perteneciente a organización local Furia Trava, destacó que la implementación de la normativa es sumamente necesaria. “Entendemos el contexto de desempleo en el que estamos, pero la falta de acceso al trabajo en nuestra comunidad es histórica”, lamentó.

La Ley que fue impulsada por la diputada Karina Nazábal del Frente para la Victoria, fue aprobada por unanimidad el 17 de septiembre de 2015 en la Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires.

La Ley fue bautizada como Ley Diana Sacayan, en homenaje a la líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA) y dirigente del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL), que el 13 de octubre de 2015 fue hallada sin vida en su departamento, víctima de un crimen.

“La verdad es que creíamos que al ser este el territorio de Diana Sacayán, este iba a ser el primer Distrito en adherir a la Ley e implementarla”, critico la activista, al tiempo que añadió: “no somos prioridad en la agenda política y estamos acostumbradas a poner el cuerpo siempre pidiendo por favor algo que es responsabilidad del Estado”.

La situación de la comunidad trans y travesti es alarmante. Mientras la medicina y la ciencia brindan infinitas posibilidad para mejorar la calidad de vida y extenderla, la expectativa de vida de chica trans o travesti, es de 35 años.

“Las chicas expulsadas de su hogar desde muy chicas, a los 13, 14 años y se ven obligadas a ejercer la prostitución, por este motivo la principal causa de muerte en la comunidad trans-travesti  son las infecciones de trasmisión sexual”, explicó Guimaraes García.

En tanto, la activista continuó: “la segunda causa de muerte, es la realización de cirugías ilegales, sometimientos quirúrgicos a los que se someten para acercarse al estereotipo femenino y la tercera son los travesticidios, crímenes de odio. Cuando la mayoría está en la plenitud, nosotras nos estamos muriendo”.

 

 Prostitución, principal

método de supervivencia 

 

 

Si bien la sanción de las Leyes de Cupo Laboral Trans y la Ley de Identidad de Género han significado un avance a nivel normativo, la sociedad parece ir por un carril más lento.   “Falta mucho, porque si yo, que tengo mi documento voy hoy a presentarme para un trabajo, yo sé que no me toman”, aseguró Florencia.

Ante este panorama, el 80 por ciento de las chicas trans- travestis se encuentra en situación de prostitución. La explotación sexual sigue siendo el principal método de supervivencia.

A esta delicada situación, se le suma la falta de acceso a la salud pública. “El sistema es expulsivo, entonces la realidad es que ‘las travas’ no vamos al médico hasta que estamos muriendo. La situación es violenta desde la forma en que te llaman en una sala de espera, hasta la tención, que es muy conservadora”.

Para hacer frente a este desalentador panorama, dos miércoles al mes se lleva a cabo el Consultorio Diverso en la Sala de Salud San Alberto en Isidro Casanova. Allí, las chicas trans y travestis pueden acceder a una consulta médica, realizarse el test de VIH en 15 minutos y además cuentan con psicóloga y trabajadora social. “También hacemos de nexo para elevar pedidos a desarrollo social o al área que corresponda”, amplió Guimaraes García.

 

El prejuicio y el

rol de los medios 

 

El estereotipo del travesti que se ríe de su condición, siempre haciendo referencia a su masculinidad, es el que predomina en los medios de comunicación. “Se nos presenta como bufonas, como prostitutas o faloperas. Nos ven como mujeres, artistas, trabajadoras, hijas, hermanas. Si bien hay una Ley de Identidad de género, incluso ‘grandes periodistas” nos siguen tratando de  ‘el’ o ‘los’”, criticó la activista.

Guimaraes García contó que tiene 5 sobrinos que no tiene ningún tipo de prejuicio, ya que crecieron a su lado, y para ellos soy ‘la tía Flor’. “El problema lo tiene los grandes que a través de todas instituciones terminan enseñando a discriminar a los más chicos”.

Revolución de una trava

La activista matancera plasmó su experiencia de vida en su libro Revolución de una Trava, que será presentado a fines de septiembre. Sobreviviente del sistema prostituyente, Florencia es fotógrafa y maquilladora profesional.

Su primer libro se dedica a narrar en primera persona y también con historias de compañeras, las adversidades que atraviesa el colectivo travesti-trans. Miembro del partido comunista, Florencia aborda los orígenes de la organización y la lucha del colectivo por el  derecho a una vida digna.

La obra incluye además reflexiones sobre la Ley de Identidad de Género y la Ley de Cupo Laboral Travesti-trans y la prostitución como único medio de supervivencia y dificultades de vivir en una sociedad patriarcal y heteronormativa.

 

Fotografía: Gala Abramovich

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