EXIGEN QUE SU MUERTE NO QUEDE IMPUNE

El caso de Pablo Plaul será presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos

octubre 23, 2018

El estudiante falleció al recibir una descarga eléctrica en un hotel de Puerto Iguazú, mientras se encontraba en un viaje de estudios organizado por el Colegio Parroquial de San Justo y la empresa Proterra. El hotel elegido para el hospedaje, aún estaba en construcción y las pericias demostraron graves falencias en sus instalaciones. A 12 años del hecho, para la Justicia Argentina no hay responsables. La Corte Suprema de la Nación negó en dos oportunidades revisar la investigación y los fallos

“Pasaron 12 años de la muerte de Pablo Plaul, un joven de 17 años que vivía con su familia en Ciudad Evita y en octubre de 2006, emprendió un viaje de estudios junto a sus compañeros del Colegio Parroquial de San Justo a la ciudad de Puerto Iguazú, Misiones. Era la tarde del 19 de octubre cuando el estudiante jugaba al vóley en el parque del hotel Raíces, fue a buscar la pelota y resbaló. De manera instintiva se tomó de una farola que le propinó una descarga eléctrica mortal. Desde ese momento, para la familia Plaul se desató un infierno que continúa hasta hoy. No sólo por la pérdida de Pablo, sino porque la muerte del joven está muy cerca de quedar impune. Tras muerte de estudiante, las irregularidades en la organización del viaje y en la habilitación del hospedaje, comenzaron a salir a la luz. El Colegio Parroquial de San Justo fue responsable de contratar a la empresa Proterra, para la realización del viaje al que fueron Pablo y sus compañeros. En tanto, fue la empresa la que asignó el Hotel Raíces, alojamiento “a estrenar”.

Pero la realidad era que el edificio aún estaba en construcción, no había cumplimentado exigencias de la Subsecretaría de Turismo de la Provincia de Misiones y se encontraba habilitado parcialmente. Las pericias que realizó el juez José Pablo Rivero demostraron que el caño de la farola tenía una carga eléctrica de 217 voltios, que la instalación era gravemente deficiente en cuanto a los materiales utilizados y que el portalámparas tenía un cable pelado. Además, quedo demostrado que en el lugar no había disyuntores, ni térmicas ni jabalinas. Tanto la piscina del hotel, como el predio que utilizaban los alumnos no estaban habilitados.A pesar de la cadena de responsabilidades que terminaron con la vida de Pablo y las pruebas presentadas, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó un recurso interpuesto por los padres de Pablo, para que la causa llegue a juicio.

Y es que tanto el propietario del hotel donde ocurrió el hecho, como las autoridades del colegio y la empresa que organizaron la excusión resultaron sobreseídos en instancias previas. “En el homicidio de Pablo la justicia fue pésima, y se corrobora con la simple lectura del expediente. La justicia en Argentina funciona mal, sin lógica, lenta, influenciada, sin sentido común y sin sana crítica”, manifestó Héctor Plaul, papá de la victima a través de una carta abierta. El primer procesado en la causa fue Ricardo Omar Ayala, dueño del hotel, que terminó siendo sobreseído en varias instancias a pesar de las pruebas contundentes que existían ante las irregularidades en la habilitación y funcionamiento del lugar. La familia criticó además que durante todos estos años, “ni siquiera fuimos notificados de cada determinación que adoptaban”, dijeron. Plaul añadió: “la causa en Misiones fue nefasta. Llegó a la CSJN (Corte Suprema de Justicia de la Nación) por horrores procesales de todo tipo”. Aún con pruebas contundentes, el fiscal a cargo de la investigación, Héctor Monzón, solicitó el sobreseimiento de Ayala “por dudas insalvables”. “¿Dudas insalvables?, que obligadamente se salvaban en un juicio. Pero el Juzgado le hizo lugar y no nos comunicó la absurda decisión (ilegalidad).

El juicio era inevitable, fiscal y juez lo sabían”, dijo el padre de la víctima. En dos oportunidades, la Corte Suprema de Justicia rechazó el pedido de la familia para que revise el caso y el accionar de la Justicia Misionera, que incluye una investigación por supuesta falsificación de firmas a un juez por parte del fiscal a cargo y la posible existencia de un intercambio de dinero a cambio del sobreseimiento. “La insensibilidad con la víctimas de estos señores empoderados como Ministros de la CSJN, es reprochable, pues a la mala praxis le suman deficiencias humanas. Los animales ayudan y protegen al lastimado”, fustigó Héctor Plaul.

Fraudes

“Muchos jueces distan de ser probos o sencillamente son delincuentes. Se escudan en la cantidad de absurdos fallos, que por la ley de la saturación, se naturalizan. Los hay también muy buenos, pero el Código Procesal, obsoleto y con antojadizos laberintos, los llevan a ridículos resultado”, reflexionó el padre de la víctima sobre el accionar del Sistema Judicial. En la misma línea, añadió: “lograr de la justicia una sentencia justa, a un homicida, es una utopía, y en lograrlo va la vida, ya 12 años del homicidio de Pablo”.

Una vez ocurrida la muerte del joven, la institución educativa a la que asistía y había sido encargada de organizar el viaje, organizó una reunión de padres en la cual se deslindo de toda responsabilidad, adjudicando el hecho a una “fatalidad”. A dicho encuentro, la familia Plaul no fue convocada. “Muchos fraudes. Confiar en el Parroquial de San Justo el primero. Condujeron a Pablo sin las debidas precauciones a una trampa mortal, generada al amparo de la corrupción del Estado de Misiones, donde todo vale a un determinado precio”, expresó en padre de la víctima en un escrito. “Obviamente no se logró nada con el Obispo, responsable máximo del Instituto, siendo que fue lamentable la protección judicial y de la Iglesia Católica de la que gozó”, continuó Plaul. La investigación del caso puso en la línea de responsables a la directora del establecimiento, María Laura Marangoni, a un inspector, a los responsables del hotel, a la agencia de turismo y a las aseguradoras. Todas las partes fueron sobreseídas.

La lucha sigue

La muerte de Pablo Plaul derivó en la aplicación de controles más rigurosos ante la realización de un viaje de estudios. Este es uno de los logros que destaca la familia del estudiante. En tanto, es su incansable búsqueda de Justicia, la lucha continuará Comisión Interamericana de Derechos Humanos. “La CSJN colocó a la Argentina ante el riesgo de sanciones internacionales, de las que ya cuenta en su haber, y por su ineptitud, y también a ser obligada a sustanciar el correspondiente juicio por el homicidio de Pablo”, explicó Plaul. “¿Homicidio con dolo eventual u homicidio culposo? Todo indicaría la primera figura típica. El tiempo y el correspondiente juicio lo dirá, y los responsables serán condenado”, auguró el padre de la víctima. A la espera de un fallo que lleve a la familia un poco de paz, Héctor Plaul lanzó: “les digo a los responsables, en el aspecto que les quepa, que de ser medianamente normales, ya tienen el peor de los castigos posibles: formaron parte de la cadena nefasta, corrupta y descontrolada que llevó a la muerte a Pablo, y ello pesará en sus conciencias”.

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