DOS HOSPITALES Y UNA UNIVERSIDAD

Tres obras millonarias en La Matanza que el macrismo nunca quiso poner en marcha

octubre 31, 2019

Los hospitales de Gregorio de Laferrere y Rafael Castillo están finalizados y esperan su apertura por parte del gobierno nacional. Lo mismo ocurre con la universidad construida en González Catán. Desde el Municipio confían que el nuevo presidente avanzará en ese sentido.


Dos obras millonarias del kirchnerismo y una del municipio esperan comenzar a funcionar luego de que el gobierno de Mauricio Macri se negara a ponerlas en marcha durante sus cuatro años de gestión.

Se trata de los hospitales Néstor Kirchner y René Favaloro, construidos en Gregorio de Laferrere y Rafael Castillo respectivamente y la universidad levantada a la altura del kilómetro 32,500 de la ruta nacional 3, en González Catán.

En el caso del primer hospital SAMIC -Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad-, situado a la altura del kilómetro 26 de la ruta 3, significó una inversión 413 millones de pesos para el Estado nacional. En tanto que el Favaloro tuvo un costo de 374 millones de pesos.

Cuando el gobierno de Cristina Kirchner estaba finalizando, allá por 2015, se realizaron las pruebas de funcionamiento de ambos nosocomios y se anunciaba que para 2017 ya podrían ser abiertos a la comunidad. Sin embargo, el macrismo se negó sistemáticamente a ponerlos en funcionamiento aduciendo problemas presupuestarios.

Otro reclamo que realizaron durante estos cuatro años tanto Verónica Magario en su rol de intendenta como Fernando Espinoza desde su banca de diputado nacional fue la apertura de la Universidad de González Catán. Construida íntegramente con fondos de la Municipalidad de La Matanza, la sede universitaria se encuentra emplazada a la altura del kilómetro 32,500, detrás de la Región municipal descentralizada.

La Universidad comenzó a construirse en 2014 y demandó una inversión de 152 millones de pesos. “El pueblo de La Matanza hizo pueblo esfuerzo enorme, construyó una universidad donde más se necesita, para sacar a los chicos de la calle y para que a todos los chicos les podamos dar las mismas posibilidades de progresar en la vida que al resto, todo a través del estudio y el sacrificio”, dijo Espinoza en 2017 en la Cámara de Diputados pidiendo que los demás legisladores acompañen su reclamo.

“Lo único que le pedimos al ministro de Educación de la Nación es que ponga el personal para que la universidad funcione, porque es el segundo año que queda fuera del presupuesto”. Sin embargo, el gobierno nacional hizo caso omiso a todos los pedidos y hoy la universidad sigue siendo un edificio fantasma. Esa sede tiene capacidad para albergar a unos 10 mil alumnos en tres turnos y su equipamiento total tuvo un costo de 61 millones de pesos.

Por su parte, la intendenta también se refirió a la importancia de la apertura de la universidad: “Esta sede significa darle la posibilidad de estudiar a miles de chicos que hoy no pueden acceder a nuestra sede de San Justo”, dijo.

“Queremos que nuestros jóvenes se sigan formando, que también los jóvenes del sur de La Matanza tengan su universidad cerca para poder estudiar y ser los futuros profesionales que necesitamos para desarrollarse en nuestro distrito”, afirmó la mandataria municipal.

Magario remarcó: “Sabemos que la diferencia entre una sociedad que crece y se desarrolla y otra que no lo puede hacer, está en la educación”.

En todos los casos se espera que el nuevo gobierno de Alberto Fernández venga a terminar lo comenzado poniendo en marcha los tres edificios que hoy lucen como gigantes dormidos en el distrito.

Deja un comentario

You must be logged in to post a comment.