LOMAS DEL MIRADOR

A 11 años de la desaparición de Luciano Arruga la familia reclama justicia

febrero 1, 2020


Se cumplieron 11 años de la desaparición del joven que permaneció sin saberse su paradero hasta 2014 cuando fue hallado enterrado como NN en un cementerio.

Familiares y amigos de Luciano Arruga, el adolescente que estuvo desaparecido durante seis años y cuyo cuerpo fue hallado en 2014 enterrado como NN en un cementerio, marcharon esta tarde en la localidad bonaerense de Lomas de Mirador en reclamo de justicia al cumplirse ayer 11 años desde que fue visto por última vez.

Las columnas de la movilización, que partió pasadas las 17 desde avenida General Paz y Mosconi, en dicha localidad del partido de La Matanza, se extendieron a lo largo de seis cuadras y contaron además con la presencia de miembros de distintas agrupaciones, como la Correpi, H.I.J.O.S La Plata y el Partido Obrero

Detrás de una gran bandera blanca con la imagen del adolescente y la frase “lo mató la policía, lo desapareció el estado”, los familiares y amigos caminaron hasta la Plaza Luciano Arruga ubicada en Perú y Pringles, donde a las 20 proyectaron el documental «¿Quién mató a mi hermano?».

Durante la caminata, un camión con sonido desde la cabecera marcaba el recorrido, desde el cual Mónica Alegre y Vanesa Orieta, madre y hermana de Arruga (16), hablaban a los convocados, junto a otros compañeros.

Matías Bregante, integrante de Espacio para la Memoria Luciano Arruga que funciona en el ex destacamento donde denunciaron que el adolescente había sido torturado en 2009 previo a su desaparición, dijo a Télam que “a pesar de la injusticia, de los años sin Luciano, del dolor, vale cada segundo en las calles”.

“Construyendo lucha para seguir denunciando la represión estatal. Porque como decimos con mis compañeros, todos los gobiernos torturan, matan y desaparecen en democracia”.

Luciano Arruga fue visto por sus familiares por última vez el 31 de enero de 2009, cuando salió de su casa en el Barrio 12 de Octubre, en el partido bonaerense de Lomas del Mirador, supuestamente para ir a un cyber de la zona.

Desde entonces, la madre y hermana de Arruga recorrieron hospitales, morgues y comisarías buscando al adolescente, aunque sin éxito.

Cinco años más tarde, tras una denuncia del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), se logró la exhumación de un cuerpo enterrado como NN en el Cementerio de la Chacarita y se confirmó que se trataba del joven.

Investigaciones posteriores determinaron que Arruga murió la misma madrugada del último día de enero, cuando cruzó corriendo la avenida General Paz, a la altura de Mosconi, y fue atropellado por un auto.

Como consecuencia del accidente fue trasladado al hospital Santojanni donde falleció y, dado que no tenía identificación y, supuestamente, nadie reclamaba su cuerpo, fue derivado a la morgue como NN.

Sin embargo, los familiares del adolescente aseguraron haber concurrido a ese centro de salud en su búsqueda y denunciaron que el joven fue atropellado mientras era perseguido por policías de Lomas del Mirador, que ya lo habían detenido varias veces porque se negaba a robar para ellos.

El 15 mayo de 2015, el policía Julio Torales fue condenado a diez años de prisión por torturar a Arruga antes de su desaparición, en un fallo unánime del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de La Matanza, que lo consideró coautor del delito de «torturas».

Para los jueces Diana Volpicina, Gustavo Navarrine y Liliana Logroño quedó acreditado que el 22 de septiembre de 2008, entre las 11 y las 19, Arruga estuvo alojado en el sector de la cocina del destacamento de Lomas del Mirador, tras haber sido detenido como sospechoso de un robo y allí fue torturado a golpes «con un elemento duro o romo» por Torales, mientras otro policía lo sostenía.

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