LA FAMILIA RECURRIÓ A LA JUSTICIA

Nueva denuncia por mala praxis contra la clínica Los Cedros de San Justo

febrero 21, 2020


Esta vez es por el caso de una joven embarazada de gemelas. Con 27 de semanas de gestación ingresó de urgencia al centro médico y tras un monitoreo, los profesionales les dijeron que sus bebas estaban muertas. Lejos de intervenir de manera inmediata, indujeron el trabajo de parto. Luego de 17 horas una de ellas nació pero solo resistió unas horas. La familia realizó una presentación formal ante la Justicia.

Analía cursaba un embarazo gemelar de 27 semanas de gestación cuando el 30 de enero comenzó a sentirse mal. Llamó a una ambulancia y fue trasladada desde su casa de Villa Luzuriaga a la clínica Los Cedros de San Justo, centro médico sobre el cual pesan una gran cantidad de denuncias por mala praxis.

“Le hicieron un monitoreo y nos dijeron que las bebas no presentaban latidos, que eran ‘óbitos’ y que tenían que hacerle una ecografía para confirmar el diagnóstico”, contó María Cecilia Callorda, madre de la joven que se había atendido en la misma clínica desde el inició de su embarazo, el cual no presentaba ninguna complicación. De hecho, había tenido el último control una semana antes y la próxima cita con el médico era el 11 de febrero.

Luego de recibir la peor noticia, Analía y su mamá esperaban una rápida reacción de los profesionales médicos. Sin embargo, pasaron largas horas y la joven continuaba esperando que le realizaran la ecografía que determine la muerte intrauterina de las bebes.

Analía había ingresado a las 10.30 de la mañana a la clínica pero el estudio se llevó a cabo recién a las 22.00, tras la insistencia e intervención de María Cecilia. “Con la ecografía confirmaron que las bebas estaban muertas y en vez de una cesárea decidieron inducirle el parto”, contó la mujer.

Un profesional inyectó a la joven con la medicación correspondiente para inducir el parto y la dejaron en la habitación. A las 2.05 del 31 de enero, en compañía de su mamá y otra paciente, Analía parió a la primera de las bebas, que nació viva. María Cecilia salió desesperada a buscar a un profesional médico.

“Se llevaron a la bebé en una chata a un cuarto que estaba al lado, ahí tenían preparados los frascos con formol para poner a las bebes. Aunque estuviera muerta yo quería verla y la vi moverse”, relató la mujer. Una vez que la enfermera también se percató de que la pequeña estaba con vida salió de la habitación a buscar a personal de neonatología. “Ninguna de las 3 mujeres que vinieron, creo que solo una era doctora, sabían qué hacer”, aseguró Callorda.

En esos momentos Analía daba a luz a la segunda bebé que efectivamente había sufrido muerte intrauterina. Al no contar con un servicio de neonatología de alta complejidad el centro médico no tiene las herramientas para afrontar el delicado cuadro de la pequeña, a quien llamaron Abril. Según contó Callorda, alrededor de las 5.45 pudo ver a su nieta.

“Estaba en una cuna común, no incubadora, y solo le pusieron oxígeno y la cubrieron con un nylon, precario recurso para mantener la temperatura corporal. En ese momento una neonatóloga me dijo que habían podido estabilizarla y que la habían dado medicación para madurar los pulmones y que era necesario trasladarla”. Pero poco después se produjo el cambio de turno y el profesional que ingresó no avaló el traslado.

La mujer que perdió a sus nietas lanzó: “Le sacaron la chance de vivir. A mi hija le deberían haber hecho una cesárea de urgencia cuando llegó. Pasaron 17 horas desde que llegamos hasta que nació, mi nieta se podría haber salvado pero decidieron que no”.

“decían que la bebé no era viable”

La familia de la joven apunta contra la directora de la clínica, Lucia Bianculli. “Yo no dejaba de insistir con que la trasladen pero lo único que me repetía era que la bebé no era viable. Ella decidió que no había nada qué hacer”, resaltó Callorda. Abril falleció a las 11.50 luego de sufrir un paro cardiaco, vivió 9 horas y 55 minutos. Una vez que Analía recibió el alta, su mamá se dirigió a la Comisaría Distrital Noroeste 1.ª San Justo a realizar la denuncia.

En el caso intervino la UFI N.°1 y se realizó la autopsia sobre ambos cuerpos, cuyos resultados aún se esperan.
Una vez que la familia realizó la denuncia, la directora de la clínica convocó a María Cecilia a una reunión. “La doctora Bianculli lo único que hacía era insistir en que la bebé no era ‘viable’ y que no la habían trasladado porque no iban a recibirla en ningún lado”, contó Callorda.

Desde el centro médico insisten en que ambas criaturas presentaban pocas semanas de gestación y tenían pocas esperanzas de vida y que realizaron todas las maniobras correspondientes al estado que presentaba la pequeña Abril. Sin embargo, la abuela de las pequeñas advirtió que se dedicará con todas sus fuerzas a buscar que se haga justicia. “Esta clínica no puede seguir abierta”, dijo María Cecilia.

La mujer desconocía la cantidad de denuncias por mala praxis que existen contra el centro de salud. “Me tuvo que pasar todo esto para conocer que hay cientos de familias luchando”, dijo. Son alrededor de 900 las denuncias que pesan sobre la clínica Los Cedros. Cada vez que un nuevo caso de presunta mala praxis surge los testimonios no paran de multiplicarse y es a través de la página de la red social Facebook Campaña contra la clínica los Cedros de San Justo que familiares de personas que fallecieron en dicho centro médico comparten sus experiencias y convocan periódicamente a marchas para visibilizar la problemática y pedir justicia.

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