Un informe del Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano” reveló que, en promedio, hay una víctima fatal por violencia de género cada 33 horas en el país.
Entre el 1° de enero y el 31 de diciembre de 2025, se registraron 262 víctimas fatales de violencia de género en Argentina. Según el informe anual del Observatorio de Femicidios, 238 casos correspondieron a femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, un caso a lesbicidio, tres a trans/travesticidios y 20 a femicidios vinculados de varones adultos y niños.
Los datos se elaboraron a partir de un relevamiento de medios digitales nacionales y provinciales y reflejan que más del 58% de los femicidios ocurrieron en viviendas propias o compartidas, y que el 83,5% de las víctimas tenía algún vínculo con el agresor, siendo más de la mitad parejas o ex parejas.
Impacto en familiares
El informe también analiza los “femicidios vinculados”, aquellos casos donde personas cercanas a la víctima son asesinadas por el femicida o quedan atrapadas en la violencia. En 2025, 260 hijos quedaron sin madre a causa de estos crímenes.
“Realizar los informes de femicidios implica mucho más que elaborar una estadística. Es asumir la responsabilidad de nombrarlas, de recordar que no son números ni cifras. Cada informe es memoria, visibilización, denuncia y compromiso”, afirmó Ada Beatriz Rico, presidenta de la Asociación Civil La Casa del Encuentro.
Rico agregó que, tras 18 años de informes, la organización continúa trabajando “para fortalecer la prevención, exigir políticas públicas eficaces y garantizar acompañamiento a quienes atraviesan situaciones de violencia. Porque cada vida importa, cada ausencia nos duele”.
Conciencia social y educación
El Índice de Violencia hacia las Mujeres 2025 de la Fundación Instituto Natura y Avon indica que el 30% de la población cree que lo que pasa en la pareja queda en la pareja, mientras que solo el 27% tiene un alto nivel de conciencia sobre violencia de género. Además, casi cinco de cada diez personas carecen de información sobre cómo acompañar a quienes atraviesan estas situaciones.
“Tenemos en nuestras manos una herramienta colectiva que nos permite ver, nombrar y comprender una realidad. Además de fortalecer las respuestas institucionales, debemos fortalecer la trama humana que escucha, acompaña y trabaja en red”, concluyó Florencia Mezzadra, gerenta de la fundación.