DENUNCIAN COMPLICIDAD DE FUNCIONARIOS

La Matanza: territorio de explotación sexual y laboral

marzo 14, 2012

DENUNCIAN COMPLICIDAD DE FUNCIONARIOS

Por Ángela Tobar
atobar@periodicosic.com.ar

La prevención, concientización y sanción en el tema de la trata no existen en el Distrito. Organismos sociales exigen “más control y transparencia”. Aseguran que “no hay voluntad de trabajar en este tema y los nudos de corrupción que hay dentro del sistema judicial, policial y el sector político obstaculizan el trabajo en terreno”.

Voces especializadas en el tema coinciden en que “el dinero que mueve este ilícito es el eje transversal que obliga a los funcionarios que deben controlar a mirar para otro lado”.

Según el artículo 3 del Protocolo de Palermo, por Trata de Personas se entenderá “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación”.

Si bien Argentina tomó, en los últimos años, importantes medidas que in-tentan combatir este flagelo, que es el tercero en el mundo luego del tráfico de armas y drogas, lo cierto es que la corrupción que ampara este delito se funde con el poder político, de seguridad y judicial, sin esta connivencia sería imposible que la trata existiera. El año pasado, la ONU, informó sobre “niveles significativos de complicidad oficial en materia de trata de personas por parte de funcionarios provinciales, municipales y de miembros de las fuerzas de seguridad”.

En este marco, Viviana Caminos, Coordinadora de la Red Nacional Alto al Tráfico y la Trata en el país relató en diálogo con S!C que al recorrer los barrios de La Matanza se pueden encontrar “muchos casos” y lo ejemplificó al detallar que “el año pasado una chica menor de edad fue víctima de la trata de personas y fue rescatada en Puente 12. Mientras que otra fue explotada sexualmente en un departamento privado de Ramos Mejía”.

Otro caso que dejó al descubierto la falta de atención capacitada y com-prometida hacia el tema, ocurrió en febrero del año pasado cuando “una nena de 12 años logró escapar de un prostíbulo de González Catán y ter-minó siendo atendida en el hospital Equiza y desde allí se encuentran con la nena golpeada, drogada y en terrible estado de salud pero no lo denunciaron, lo que hicieron fue llamar a la madre quien había radicado la denuncia en Campana y ante la falta de información de la madre, lo que hace es llevársela a la casa, sin presentar denuncia alguna. Pasa el tiempo y la nena termina internada con sífilis en un Hospital de Zarate, allí por primera vez se determina que la niña fue víctima de la trata e inmediatamente los profesionales nos llaman y logran intervenir la oficina de rescate y la nena es asistida”, comentó Caminos.

Una vez que los casos son denunciados y entran al sistema judicial, el seguimiento por parte de las organizaciones sociales es casi imposible, “no conozco posteriormente qué pasa porque a las organizaciones nos cuesta mucho tener información del después, uno hace la intervención pero en el tema de la investigación en sí no tenemos información, necesitamos más transparencia y saber en qué de-semboca cada caso”, lamentó la referente social.

Luego instó a que el Municipio cree un Consejo Asesor integrado por las ONG y de esta manera “activar un trabajo que está desarticulado”.

El dinero silencia a todos los sectores

Aseguran que los prostíbulos que funcionaban en Capital se están mudando a La Matanza


“Siempre el problema es la policía, existen prostíbulos que el Municipio conoce y no clausura, basta con recorrer el territorio y hablar con los vecinos para saber dónde funcionan estas casas de cita”, aseguró Lily Galeano, referente del Centro Popular de las Mujeres Barrio Nicole y del Movimiento 26 de Julio, de la localidad de Virrey del Pino.

“Es terrible pero La Matanza no tiene sensibilidad en el tema de la trata como tampoco tiene voluntad de combatirla, eso quedó claro el año pasado cuando intentamos aplicar el programa impunidad Cero en La Matanza y quedó truncado por la falta de compromiso del Municipio”, arremetió Viviana Caminos.

Pese a la negativa local de aplicar políticas humanitarias que luchen contra este delito, las organizaciones están llevando a cabo un trabajo en red para armar un diagnóstico real de la situación de trata en La Matanza. “La idea no es confrontar con el Municipio sino ayudar, informarlo y ofrecer nuestra experiencia y acompañar para que ellos puedan llegar a tener una política pública al respecto. Vamos a tratar de interesarlos”, sentenció Caminos.

Mientras que Lily Galeano opinó que “cuesta mucho plantar en La Matanza un espacio organizativo que eleve la voz en este tema. Hay mucho temor porque hay mucho soborno y gente pesada en el medio”.

“Existen grandes redes a la vista de todo el mundo, a esos lugares ilega-les, que son de conocimiento público, asiste gente del poder, políticos, jueces que se sientan junto a proxenetas.

El gran desafío es atacar este nudo de corrupción y sentar en el banquillo de los acusados a estos grandes señores. Hay que poder denunciar, ser una sociedad que controla y trabajar desde dos frentes, desde el poder político intervenir en los lugares donde puede haber trata y reforzar el tema de investigación. Que haya condenas y recursos para atacar el tema”, analizó la coordinadora de la Red Nacional Alto al Tráfico y la Trata en el país.

“Es una situación gravísima, estamos hablando del Municipio más grande de la Provincia con muchísimas denuncias, la organización la Alame-da denunció prostíbulos en Ramos Mejía, hemos llevado a la mano el protocolo de la procuración general de la Nación que insta a los Municipios a trabajar junto a los fiscales en la detección de estos lugares y clausurarlos”, argumentó Caminos.

Pero pese a estos pedidos en La Matanza no hay un trabajo articulado y organizado que se ocupe de esta problemática. Las referentes coincidieron en que no hace falta que exista una oficina específica para este tema, basta con que se junten varias áreas para trabajar articuladamente y que se entienda que es absolutamente “necesario y urgente” entrenar al personal para que pueda detectar intervenir y asistir a estos casos.

Algunas historias que no fueron invisibilizadas

 


El viernes 18 de diciembre del 2010 hubo un caso que fue difundido por los medios de comunicación y causó preocupación en la sociedad matancera, desaparecieron dos chicas de 14 y 15 años, ambas salieron del barrio Nicole de la localidad de Virrey del Pino para visitar a una amiga que vivía en el barrio Ezcurra.

Según declararon las jóvenes cuando transitaban por el barrio Ezcurra fueron obligadas a subir por la fuerza a una camioneta Renault Trafic.

Los padres de las adolescentes se presentaron en la Comisaría 2ª de Virrey del Pino, en ese momento denunciaron que recibieron evasivas, insistiendo que las chicas ya iban a volver, haciéndolas responsables por haberse escapado.

48 horas después comenzó a actuar el grupo de apoyo de la departamental de Puente 12 dependiente de la policía de la provincia de Buenos y se focalizaron en dos pistas que los llevó a una casa quinta llamada La Gauchita, en la calle Albateiro y Comercio, a solo dos cuadras de la Comisaría 2ª, donde fueron encontradas las jóvenes.

Allí fue detenido un menor apodado El Chino, en tanto que un mayor se dio a la fuga. Las chicas fueron trasladadas a la comisaría y luego a San Justo para su revisación médica.

Luego de encontradas las chicas, la familia denunció “trabas policiales” y que “las actas escritas por la policía no correspondían con lo sucedido, no aparecía la quinta ni el dueño de la misma. Y en ningún momento se alla-nó el lugar”.

Los padres, vecinos del barrio Nicole, y organizaciones sociales denunciaron la “complicidad en los órganos responsables de resolver con justicia este caso”. “No solo recibimos el maltrato policial, sino también de la Fis-calía Nº 6, que argumentó que apareciendo las chicas se cerraba la causa”, relataron los padres a los medios.

Luego de este caso, la Dirección de Derechos Humanos local se compro-metió a realizar una campaña de concientización sobre esta problemática, pero jamás se ejecutó y actualmente no hay un sector especializado en el tema.

Según informó Galeano esta causa “se cerró, no hubo colaboración y ayu-da para llegar a una investigación. Pese a que las chicas dijeron todo, la causa no siguió. Acá hay un mecanismo de poder muy aceitado y esta gente recibe mucha más ayuda de lo que nos imaginamos, con la droga pasa lo mismo los vecinos pueden decir en qué lugar se vende pero esta gente que delinque arregla con determinados destacamentos y sabemos qué pasa y nadie hace lo que se debe”.

Mercado Central

Desde hace años diversas organiza-ciones sociales denuncian que dentro de este mercado se explota sexual y laboralmente a miles de niños y niñas. “Este tema está naturalizado por la gente que está en el lugar y es una problemática que es de público conocimiento, pero ningún sector interviene, nadie se ocupa. No hay sensibilidad sobre este tema, no puede ser que todo el personal del Municipio no sea sensible ante esta problemá-tica. Quiero que empiecen a pensar estrategias de abordajes de este tema que es tremendo”, instó Caminos.

Un informe de la ONG Trabajo Social de Promoción Humana en Situación de Crisis (TraSos) involucraba, por acción o por complicidad, tanto a camioneros como a changarines, empleados, policías y funcionarios de la corporación. La ONG nunca fue querellada por calumnias ante la Justicia.

De la Rioja a un prostíbulo de Virrey del Pino

Jacqueline Andines vivía en la Rioja y tenía 19 años cuando fue captada en el 2010 por una red de tratantes para ser explotada sexualmente.

La joven fue encontrada el 9 de fe-brero del 2011 en un prostíbulo de la localidad de Virrey del Pino, tras una investigación efectuada en varias provincias por la Unidad de Trata de Personas de La Rioja.

Vigilancia a jóvenes de Virrey del Pino


Alfredo es el padre de una adolescente que sufrió un intento de secuestro por parte de una red de trata y en diálogo con S!C recordó que en agosto del año pasado su hija de entonces 15 años, logró escapar de las manos de dos personas que intentaron obligarla a ingresar a un auto. Luego de este episodio, dos compañeras de la escuela padecieron la misma situación.

El hecho se registró en la localidad de Virrey del Pino, y las protagonistas son alumnas de la media Nº 179, sita sobre la calle el Dorado, según denunció Alfredo “un par de hombres estuvieron durante un mes fotografiando a las chicas que entraban y salían de la escuela e intentaron en varias ocasiones secuestrarlas, realizamos las denuncias correspon-dientes en la UFI Nº 6, pero no nos tomaron en serio porque no existió el secuestro. Entonces para que me den bola me tienen que robar a una hija, es tremendo”.

Luego comentó que intentó junto a otros vecinos y las autoridades de la escuela, crear una red para prevenir este delito en el barrio pero lamentablemente “la gente no te acompaña, tiene miedo. Pero miedo de verdad, porque se entiende que acá está metida toda la gente de la política, la policía y contra ellos no se puede, por eso los vecinos deciden no involucrarse, cuesta este tema”.

Finalmente, lamentó que debido a esta experiencia su hija se encuentra en tratamiento psicológico, perdió el año escolar y no sale de su casa.

Actualmente los vecinos continúan en alerta ya que esta modalidad continúa operando en la zona y poniendo en peligro a ciento de niñas y adolescentes de esa localidad.

Sin avances concretos

 


Según denunciaron a S!C diversas organizaciones que luchan contra la explotación sexual y laboral en el Distrito, la zona sur es la “más calien-te” en el tema de la trata de personas.

Existen “boliches bailables de Gre-gorio de Laferrere y González Catán donde hay reclutamiento de las chicas con la siguiente modalidad; una persona joven ve si la adolescente tiene el perfil necesario, la enamora, le saca información, si tiene trabajo, si está sola y al confirmar que es una víctima propicia pasa el dato y surge el secuestro. Un punto de encuentro de estas bandas es la plaza de Ramos Mejía, allí es uno de los lugar en el que las jóvenes desaparecen”.

“Virrey del Pino, González Catán, Gregorio de Laferrere, Ramos Mejía, y San Justo son las localidades en las que funcionan libremente las casas de cita”, denunció Galeano.

Luego detalló que es de público conocimiento que en la localidad de Virrey del Pino hay un elevado crecimiento de lugares en los que funcionan prostíbulos” y lo graficó al decir que “algunos están ubicados en Esperanza altura Km. 41; en el barrio el Sol; en el barrio de Oro Verde; hay otros cerca del Km. 35 a dos cuadras de la Ruta 3 hay un personaje al que le dicen “el Gorrión” y ese es el lugar más conocido de la zona”.

Otra de las modalidades que encuentran los proxenetas para trabajar es la de poner en función diversos lugares que “durante el día trabajan como peloteros y en la noche es otra cosa, hay pool, juegos, drogas y sexo. Es un te-ma de caja y de recursos hay lugares en Virrey del Pino donde los funciona-rios y el sistema judicial trabajan de parte de los proxenetas”, denunció.

El Municipio no visibiliza el problema de la trata

Desde el 2008 fueron rescatadas 2.774 victimas de la trata de personas.


Desde la Dirección de Derechos Humanos de La Matanza “no hubo compromiso, en un primer momento, luego del caso de las chicas secuestradas en el barrio Nicole, propusieron lanzar una red de trabajo entre el Municipio, las Comisarías de la mujer, las ONG´s y los foros de seguridad, con el fin de realizar una campaña de información, con los pasacalles pero eso quedó sin efecto, le bajaron el pulgar y con el tiempo de-jaron de atendernos”, criticó Galeano.

Por su parte Gustavo Vera, referente de La Alameda, afirmó en diálogo con S!C que “tenemos datos de distintos prostíbulos y talleres clandestinos que operan en La Matanza, pero aún la Alameda no ha logrado trabajar en la zona. Sabemos que los prostíbulos y talleres que funcionaban en Capital se están mudando a La Matanza”.

En esta línea desde esa organización se explicó que la complicidad de distintas áreas del Estado “permiten que este delito exista” y se argumentó que “los políticos no hacen nada, porque este negocio es el que alimenta de plata a sus campañas”.

Acerca de por qué los proxenetas y los dueños de talleres ilegales eligen La Matanza para instalarse se explicó que “los controles no son buenos y no existe una política publica para combatir el delito”.

Luego se insistió en este punto al marcar que si se controlara, por ejemplo “el consumo de luz de una casa, se detectaría fácilmente los lugares en que existe un fábrica en la que se explote laboralmente a las personas, porque se entiende que una casa de familia nunca puede consumir lo que consumen estos lugares. Pero fallan las inspecciones.”

Por lo que desde la Alameda se aclaró que “corrupción hay en todos los Municipios pero en La Matanza se nota más y la cantidad de población hace que pueda llegar a ser uno de los Distritos más corruptos y sumado a eso la prevención no se ve. Pero obviamente es una decisión política y se entiende que los inspectores tienen su kiosquito, ellos deciden no allanar prostíbulos,talleres clandestinos y mostrarlos habilitados como boliches”

Tres ejemplos

Villa Madero: Margarita Sánchez de Thompson 754 aún persiste un taller clandestino que fue allanado hace dos meses.
Gregorio de Laferrere: Lacar 5649 hay un taller ilegal.
Ramos Mejía: Av. Mayo 824 funciona un prostíbulo.

Fuente: La Alameda.

Sin demanda no hay oferta

Las víctimas de trata son vistas como mercancías y objetos para los tratantes. Pero también la figura del denominado cliente o usuario es de gran importancia, ya que es quien fomenta el círculo de explotación: “Sin cliente no hay prostitución”, es el lema de la campaña que llevan a cabo diversos organismos.

Es necesario entender que gran parte de la sociedad es cómplice de estas situaciones, ya que permite que el consumidor quede invisibilizado, y así es como se perpetúan estas formas de explotación.

Una política a replicar

El Municipio de Morón comenzó a abordar el tema de la trata en el año 2008, creó la Mesa de trabajo con distintas áreas municipales como la de Juventud, Género, Derechos Humanos, Inspección General, Empleo y Economía, Protección de los niños, niñas y adolescentes, Relaciones con la Comunidad y Abordaje Integrales, Atención Primaria para la Salud y representantes del Concejo Deliberante. En el 2009 se suscribió un Acta de Compromiso con amplia partici-pación de la comunidad.

En el 2010 en el marco de la Coordinación de la Unidad Temática de Género y Municipio (UTGM) de la Red de Merco-ciudades, Morón promovió la incorporación del tema de la trata y tráfico de personas en la agenda regional.

Actualmente la Dirección de Políticas de Género ha incorporado una persona especialista en el tema y trabaja en cuatro ejes de intervención: Proponer modificaciones a la normativa vigente a fin de contribuir a la lucha contra la trata de personas; Capacitar a los agentes municipales que directa o indirectamente se vinculen con la temática; Campaña de prevención en el Distrito; Impulsar la creación de un Observatorio sobre la problemática en Morón.

Por qué no hay cifras

La trata de personas es un delito de difícil visibilización por diversos motivos. Primero, porque a menudo las víctimas o sus familiares no denuncian por temor a las represalias. Segundo, porque muchas personas consideran “naturales” las formas más frecuentes de explotación (sexual y laboral) y no ven, o ignoran, o desconocen, la coacción mediante la que se asegura la sumisión de las víctimas.

La ley 26.364

Fue reglamentada en el 2008 y tipifica el delito de trata de personas, lo incorpora al Código Penal y establece la com-petencia de la Justicia Federal en su investigación y persecución. Define la trata de personas destacando acciones, medios y fines, e incluye diversos propósitos de explotación: sexual, la-boral, extracción ilícita de órganos o tejidos humanos.

Informe de situación Argentina 2011

Según revelaron las estadísticas de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a Personas Damnificadas, desde la sanción en agosto de 2008 de la Ley 26.364 contra la trata de personas fueron liberadas 2.774 víctimas. Además, entre enero y diciem-bre del año 2011 se rescataron 1.597 víctimas, mientras que en todo 2010 esa cifra fue de 569.

El informe remarcó que las víctimas suelen regresar a sus lugares de origen sin asistencia posterior, en general porque los municipios y algunas provincias carecen de capacitación y recursos para abordar la problemática.

También se reafirmó que tampoco se advierten claramente programas específicos para la reinserción social de las víctimas que requieren trabajo, vivienda, educación y salud, ni una articulación clara de recursos públicos para enfrentar la trata. Hace falta atacar las causas de la trata de personas, entre otras políticas de protección de la infancia más vulnerable, campañas destinadas a la reducción de la demanda de prostitución, y polí-ticas destinadas a las mujeres en si-tuación de prostitución.

Tags: , , , ,

Deja un comentario