CAYÓ EN COLEGIO DE RAMOS MEJÍA

Antena sin control

mayo 11, 2012

La antena cayó el pasado 4 de abril e hirió al padre de un alumno.

La comunidad educativa del Colegio Wilfrid Barón, Don Bosco de Ramos Mejía, denunció graves falencias existentes en torno a la instalación de una antena de telefonía celular en medio del predio del colegio, la misma cayó durante la tormenta acaecida el pasado 4 de abril, provocando heridos y destrozos. Los padres aseguraron que se “viola” la Ordenanza Municipal que tiene como fin habilitar la instalación de las antenas en el Distrito, además relacionaron casos de cáncer que se registraron en la zona con los efectos de las ondas electromagnéticas que emiten las antenas.

Por Ángela Tobar
atobar@periodicosic.com.ar

La comunidad educativa del Colegio Wilfrid Barón, Don Bosco de Ramos Mejía, denunció graves falencias existentes en torno a la instalación de una antena de telefonía celular en medio del predio del colegio, la misma cayó durante la tormenta acaecida el pasado 4 de abril, provocando heridos y destrozos. Los padres aseguraron que se “viola” la Ordenanza Municipal que tiene como fin habilitar la instalación de las antenas en el Distrito, además relacionaron casos de cáncer que se registraron en la zona con los efectos de las ondas electromagnéticas que emiten las antenas.

La empresa de telefonía celular Movistar instaló, por medio de un contrato con la Inspectoría Salesiana de Capital Federal, en el año 1996 una antena de telefonía móvil con un contrato por diez años, la misma se levantó dentro del predio del colegio Don Bosco, en la calle Coronel Brandsen y Pizarro, de la localidad de Ramos Mejía.

En el 2006, al encontrarse vencido el arreglo la empresa volvió a presentar la documentación para pedir la autorización del Municipio de La Matanza, y en dicho contrato quedó claro que “toda responsabilidad para la habilitación y funcionamiento de la antena montada en el predio es del arrendatario y las autoridades municipales”, explicó Gladys Riedel, quien se puso a la cabeza de la lucha para impedir que la antena siga operando en el predio del establecimiento educativo, al que asisten sus hijos.

Según consta en la ordenanza 11.872, que rige desde el año 2003 y su modificatoria la 14.902 del 2007, es deber del Municipio “exigir anualmente un certificado de mantenimiento de la estructura e instalación”, certificado que no habría sido presentado por la empresa en tiempo y forma ni habría sido controlado por el Estado Municipal.

 

La caída

La estructura de la antena se desplomó el pasado 4 de abril, durante el temporal, y  provocó destrozos en un quincho de la escuela e hirió algunas personas que se encontraban en el lugar. A raíz de este accidente los padres coincidieron en que era el momento preciso para iniciar la lucha que impida que se vuelva a instalar la antena en el parque de la escuela.

Según el estudio de impacto ambiental, que fue realizado bajo la supervisión de la empresa Movistar, interesada en colocar la antena en el predio, se estimó que la caída de la estructura sería “poco probable ya que la empresa cuenta con un plan de mantenimiento”.

Ese mantenimiento no fue tal, y quedó demostrado el día del temporal, cuando la antena se partió por la mitad, y cayó sobre una edificación que pertenece al colegio. En este aspecto la Ordenanza Municipal advierte en su artículo 8 que “se requerirá una auditoría técnica anual”, y los padres esgrimieron que “de haber existido esa auditoría, seguramente, la antena se habría encontrado en condiciones, ya que el control anual permitiría evitar este tipo de accidentes”.

Mientras que el artículo 18 de esa norma especifica que “La Municipalidad  por el área que corresponda exigirá anualmente el certificado de mantenimiento de la estructura e instalación confeccionado por el personal habilitado para este tipo de construcciones”, en esta línea los padres argumentaron que “desde el Municipio se debe controlar este tipo de colocaciones, que está violando artículos de la Ordenanza, acá no hubo control. Pudo matar a alguien, exigimos que no se vuelva a levantar esa antena en la escuela. Que la coloquen donde debe estar, lejos de los chicos”.

Además, en el estudio de impacto ambiental, la empresa expresó que el monitoreo que realiza la compañía “disminuye la probabilidad de ocurrencia de accidentes y mantiene en parámetros controlados los riesgos”. Asimismo, el informe prosiguió al detallar que un incidente en el que la caída de la estructura ocurriese sería “extremadamente serio ya que puede ocasionar la muerte de personas que circulen por la zona y afectar a niños”, también aclaró que el costo económico por la caída de la estructura “sería elevado”.

Otro de los puntos en los que los tutores sostienen su negativa a aceptar nuevamente la antena es que la ordenanza “prohíbe la instalación de antenas con emisión y/o retransmisión en las zonas: C1, C2, U1C, B, U1A, U2A, U1B, U2B, MI, PI, AC, RICE, RIICE” y el colegio está dentro del área C1.

Guillermo Alberto Cañonero, secretario de Planeamiento Urbano local, consultado por S!C admitió desconocer la existencia de un control municipal hacia la antena y tampoco supo explicar el por qué esa tecnología se encuentra emplazada dentro de la zona C1.

Según denunció Gladys Riedel, “el actual contrato del 2006, no consta con el acta de habilitación municipal ni documentación que acredite su obra en la zona donde estaba montada la antena”.

Además, se basan en el “riesgo potencial que generan los campos electromagnéticos emanados por estos dispositivos y que pueden generar graves afecciones en los niños, dado que operaban según mediciones de mayo del año 2008, a valores superiores de 800 MHz y 1900 MHz, no siendo estos valores permitidos por ordenanzas municipales vigentes”, afirmó.

Los padres también hacen hincapié en el artículo 17 de la Ordenanza Municipal 14.902, en el que claramente se expresa que “no podrán instalarse antenas de emisión y/o retransmisión ni antenas que operen a más de 800 MHz en un radio menor de (150 mts) de hospitales, escuelas, sanatorios o clínicas médicas de alta complejidad o internación”.

En este punto el estudio de impacto ambiental, necesario para descartar posibles irregularidades en el pedido de la empresa, y que es válido remarcar que el mismo estuvo a cargo de la firma Movistar (interesada en colocar la antena), manifestó que “los niveles de radiación electromagnética irradiada por las antenas que conforman la radio base son muy inferiores a los niveles admisibles así que la población que se encuentra ubicada en el entorno inmediato no se ve perjudicada su salud” y agregó “igual como estipula la ley en su entorno inmediato no se encuentran ni colegios ni centros de salud”.

La empresa aseguró al Municipio de La Matanza que la antena a colocar, cumplía con la ordenanza y que no se encontraba cerca de un colegio, ninguna autoridad local se acercó para comprobar la violación de la norma y que la armazón estaba colocada dentro de una escuela, violando la reglamentación vigente.

“Miente el informe, miente la empresa. Acá hay mucha mentira. Queremos que la salud de nuestros hijos esté antes que los negocios y el dinero”, arremetieron los padres en diálogo con S!C.

El estudio de impacto ambiental encargado por la empresa de telefonía móvil en sus conclusiones aseguró que “la instalación de la estructura (antena) y los accesorios necesarios para su funcionamiento son compatibles con el medio circundante”, en este punto se debe tener en cuenta que los padres denuncian que “se instaló en una zona prohibida, en medio de un establecimiento educativo y que opera a más MHz  de lo permitido”.

Otras violaciones

La exposición de la empresa sostuvo que “los sitios son inaccesibles para el público en general”, cuando la realidad mostraba que los mismos niños tenían contacto directo con los motores que funcionaban en la base de la torre y los padres declararon que ellos mismos debían llamarle la atención a las criaturas que jugaban con ramas y tocaban los artefactos con ellas.

Con respecto al entorno visual, el escrito minimizó el hecho al expresar que “se vio afectado solo el entorno inmediato produciendo un efecto en la población que va a ir decreciendo en el tiempo por acostumbramiento”, mientras que la Ordenanza Municipal exige como condición para su habilitación que “las antenas deberán tener un diseño a juicio de la Dirección de Planeamiento y la Secretaría de Obras Públicas, que sea de características estéticas adecuadas debiendo tratar de integrarlas con el entorno a fin que pasen en lo posible desapercibidas”.

“Las conclusiones del técnico que hace el estudio siguen siendo falsas y mentirosas dado que dice que el entorno visual se vio afectado aunque solo en el entorno inmediato y esa torre se veía a cuadras, era imposible ignorarla visualmente”, aseguró Gladys.

En otro apartado detalló que “los niveles de radiación electromagnética irradiada por las antenas que conforman este radio base son muy inferiores a los niveles máximos admisibles y aceptados, por lo que la población que se encuentra en el entorno inmediato no se ve perjudicada”, en este punto los padres denunciaron que “hay en las inmediaciones de la antena hasta cuatro casos de cáncer por manzana y hay familias con hasta dos fallecidos por cáncer y muchísimos enfermos en la actualidad, (ver recuadro Casos de cáncer) y estos casos comenzaron a registrarse en el año 2000”.

Además “dice que se aplica que los sitios son inaccesibles para el público en general y que no hay normativas que estipulen distancias de seguridad. La resolución de Secretaría Ambiental habla de 15 metros de acceso al público y en este lugar el alambrado del cerco de la antena está inmediato con el campito donde juegan los chicos del colegio. Es más, los ventiladores de refrigeración de los equipos están al alcance de los chicos con un palo, solo los separa una lona negra”, reiteraron.

 

Cada tres años

El artículo 22 de la legislación municipal explica que “las autorizaciones precarias serán otorgadas por un término de tres años prorrogables a consideración de lo que establezca el Municipio”, y los padres sostienen que de acuerdo a la violación del artículo 17 que prohíbe la instalación en cercanías de las escuelas, “la Municipalidad no debería prorrogar nuevamente la autorización”.

Antenas

La estructura colocada dentro del Colegio Wilfrid Barón, Don Bosco de Ramos Mejía cuenta con un total de nueve antenas en la estructura de la misma: seis antenas que operaban entre 1955 MHz a 1990 MHz; 3 antenas que operaban a 875,3 MHz a 894 MHz.

Los vecinos y padres reclaman su desmantelamiento total y piden que se respete el derecho a la recreación y crecimiento de los niños de la zona en un ambiente libre de contaminación.

“Rogamos se coloque la faja de Clausura en forma urgente ya que la empresa Movistar sigue trabajando en el predio para montar otra antena en reemplazo de la anterior a la brevedad. Que no siga perdurando el beneficio económico por sobre la salud de los niños”, insistieron.

Desde la escuela

El representante legal del colegio Don Bosco, Jorge Alfaro se negó a charlar con S!C al respecto de la situación, pero accedió hace unas semanas atrás a dialogar con los padres, a raíz de que los mismos presionaron con movilizarse si no eran atendidos.

Durante ese encuentro en el que pudieron participar media docena de padres, Alfaro les aclaró que “el contrato está firmado por Inspectoría Central de los Salesianos y si bien, él participó del contrato como Representante del colegio, aseguró que comparte la lucha de los padres, pero no se puede poner al frente por razones obvias. Él es vecino del colegio, vive sobre la calle Estrada y tiene a sus nietos en el colegio, además de sus hijos trabajando en la institución”, relató una madre que asistió a la reunión.

CENSO REALIZADO POR LOS PADRES:  Casos de cáncer

Mapa de la zona.


Romina Alvear, es otra de las madres que se opone a la instalación de la antena, ella realizó un relevamiento sobre la calle Humbold, zona que según la matriz del plano de la antena, recibe directamente las ondas electromagnéticas, y descubrió “muchísimos” casos de cáncer que se registran alrededor de esa zona.

La mujer reconoció 16 casos de cáncer en la zona y describió que “mi suegra vive sobre esta zona y padeció cáncer, además casa por medio hay alguien que tuvo, tiene o que ya murió por causa de esta enfermedad”.

Según tenemos conocimiento “los casos empezaron a aparecer en el 2000. Hoy hay más cantidad de personas afectadas, pero sé que con un estudio más detallado y con más tiempo se pueden descubrir muchísimos más. Además nosotros no estamos contando la gran cantidad de gente que murió por esta enfermedad”.

Los tipos de cáncer son “variados, hay de pulmón, mama, huesos, útero, leucemia y se registran en todas las edades tanto jóvenes como adultos”, analizó.

“Deberían prohibir esto (la antena) por lo menos por un principio de precaución sanitaria porque aun no se tiene certeza de que haga mal o no”, afirmó.

Pedido de los padres al intendente Espinoza

Los padres que representan la lucha para impedir que se reinstale la antena, en el predio del colegio entregaron una carta a la Intendencia en la que reclaman que “se analice la situación a los efectos de no poner en funcionamiento esta antena nuevamente”.

Finalmente agregó: “Estando en conocimiento de los daños físicos provocados por la caída de la antena, nos obliga a replantearnos todos, padres y autoridades del colegio, el riesgo que implicaría nuevamente la instalación de la misma en el predio de la institución, siendo un lugar donde los chicos disfrutan y comparten tantas horas diarias. Además de ser un mal para la salud de la comunidad toda y especialmente de los jóvenes”.

Qué dice la OMS

Las ondas electromagnéticas pasan por el cuerpo humano y esto provoca disturbios en la salud y según un estudio de la Organización Mundial de la Salud se recomienda como “prudente no colocarlas (antenas de telefonía móvil) hasta 500 metros de lugares donde vivan chicos».

La exposición a los Campos Electromagnéticos (CEM), está siendo estudiada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) quien creó en 1996 el Proyecto Internacional CEM para evaluar las pruebas científicas de los posibles efectos sobre la salud y se destacó que “se están empleando actualmente esfuerzos de investigación destinados al estudio de la relación entre los campos electromagnéticos y el cáncer”.

El punto clave de la investigación es estudiar el principal efecto de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia que es el calentamiento de los tejidos del organismo.

“No cabe duda de que la exposición a corto plazo a campos electromagnéticos muy intensos puede ser perjudicial para la salud. La preocupación actual de la sociedad se centra en los posibles efectos sobre la salud, a largo plazo, de la exposición a campos electromagnéticos de intensidades inferiores a las necesarias para desencadenar respuestas biológicas inmediatas”, explica la OMS.

El Proyecto Internacional CEM de la OMS “se inició para responder con rigor científico y de forma objetiva a las preocupaciones de la sociedad por los posibles peligros de los campos electromagnéticos de baja intensidad”.

Las investigaciones internacionales se centran en el “estudio de posibles relaciones entre el cáncer y los campos electromagnéticos, a frecuencias de radio y de red eléctrica”.

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2 Responses to “Antena sin control”

  1. mariana dice:

    ahora quieren instalar otra en av mosconi y villegas frente a la plaza del cañon, NO QUEREMOS LA INSTALACIÓN DE LA ANTENA! nos juntamos en la plaza del cañon en el dia de mañana 15 de septiembre a las 11, 15 y 19 hs. estaremos concurriendo en la semana próxima también para seguir reclamando. DIFUNDIR. MUCHAS GRACIAS

  2. Marìa Botto dice:

    Estoy totalmente de acuerdo con la NO REINSTALACIÓN DE LA ANTENA,,, vivo a 2 cuadras, si hay algún lugar donde se esten reuniendo para tal fin les pido por favor que me avisen al correo que indiqué.
    Atte. Mary Botto

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