EL PLAN IDEADO POR RAÚL MAGARIO SE PUSO EN MARCHA

El “sueño” del Intendente es la pesadilla de miles de vecinos de González Catán

marzo 12, 2013

Pese a la resistencia vecinal, el Centro Ambiental de Recomposición de Residuos Energéticos, comenzó a ser construido en el cruce de la calle Conde y la ruta 1.001. Desde el Estado Municipal aseguran que esta será la solución para terminar con el problema de la basura. Para los vecinos es una manera más de contaminar la localidad y ratifican su negativa de “seguir siendo envenenados”.

Por Ángela Tobar
atobar@periodicosic.com.ar

El intendente de La Matanza Fernando Espinoza, declaró en julio del 2010: “No lo puedo creer, porque es un sueño hecho realidad”, al presentar el Centro Ambiental de Recomposición de Residuos Energéticos (CARE) que según se anunció en ese momento trataría “el 100 por ciento” de la basura que se genera en el Distrito. El ideólogo de dicho proyecto fue el por entonces secretario de Medio Ambiente de La Matanza, Raúl Magario, quien luego se alejó de la gestión y será quien ocupará el cargo más alto en el CARE.

Ese sueño del jefe comunal se convirtió inmediatamente en la pesadilla de los vecinos de González Catán que sufren día a día la contaminación de la CEAMSE. Según la realidad de Espinoza, el CARE “permitirá el cierre pro-gresivo y definitivo del relleno sanitario de esa localidad”. Pero para la realidad diaria de los vecinos envenenados desde hace décadas por la CEAMSE, es una manera más de “contaminar el ambiente y matar de a poco a la población enferma.

Total no pierden nada, ya estamos todos enfermos acá. Somos sus conejitos de india”, reclaman los habitantes.

Luego del anuncio hace casi tres años y de varias postergaciones, la mega obra millonaria finalmente y pese al claro rechazo de los habitantes de la localidad comenzó a construirse hace unas semanas en el cruce de la calle Conde y la ruta 1.001, con aportes del Ministerio de Planificación Federal, que alcanzan la extraordinaria cifra de 600 millones de pesos. El predio de 25 hectáreas, según el convenio aprobado, se afectará por 30 años.

Los lugareños, cansados de convivir con la basura ratifican que esta obra será “otro basural” y sostienen que la única solución viable para reducir la cantidad de residuos es crear una “conciencia ecológica” y crear políticas que apunten a fortalecer el papel de los recuperadores urbanos.

“No hay otra manera de resolver este conflicto más que la separación en origen, el cumplimiento de la Ley de Envase y que las empresas se hagan cargo de recuperar sus residuos es la única manera”, insisten los vecinos autoconvocados.

González Catán tiene más de 200 mil habitantes, que se encuentran obligados a respirar aire que enferma, a beber agua que los mata lentamente ya que contiene grandes cantidades de metales pesados, a sobrevivir a la CEAMSE, a tres cementerios, un depósito Judicial de autos, a tosqueras y a la Unidad 43 del Servicio Penitenciario Bonaerense, que cuenta con una población de 420 internos, además de calles de tierra, la falta de transportes, agua corriente, cloacas y salas de salud.

Por qué los vecinos dicen no al “sueño” de Espinoza y Magario


Porque “el proyecto fue presentado al Honorable Concejo Deliberante, en forma desprolija y redactado en idioma extranjero. Porque no fue debatido lo suficiente, entre quienes deben representar al pueblo y no fue oída la negativa rotunda de González Catán a la instalación del mismo en la localidad, además se castiga doblemente a la población que ya sufre las consecuencias de un relleno sanitario mal gestionado desde hace 33 años”.

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