Tomi Rodríguez viajó a China y recibió un tratamiento de células madres

TomyLuego de una intensa campaña solidaria, el adolescente de González Catán pudo concretar el viaje que le permitirá mejorar su calidad de vida. Recibió tres implantes de células madres y continuará realizando terapias para optimizar los resultados.

Por Soledad Martínez

Luego de una intensa campaña solidaria, Tomi Rodríguez viajó junto a su familia mamá, Verónica Magaró, a China para ser sometido a un tratamiento con células madres que le permitirán mejorar su calidad de vida.

El adolescente de 15 años una padece encefalopatía crónica no evolutiva y llegó a Beijing, China, para ser tratado en el Wu Stem Cells Medical Center, un centro médico en el que recibió 3 implantes de células madres.

“El viaje fue mucho más de lo que esperaba. La verdad es que pensábamos que el proceso era mucho más lento, pero los resultados se vieron de inmediato”, dijo Verónica Magaro, que permaneció en el hospital durante 1 mes junto a su hijo.

Y es que por los costos  de los pasajes el resto de la familia, el papá y el hermano menor de Tomy, no pudieron viajar. “Fue muy difícil viajar solos a un país tan diferente. Yo tenía mucho miedo, pero una vez que llegamos todo funcionó perfecto”, contó la mamá de adolescente.

El esperado viaje se inició el 8 de abril de abril.  Una vez en el centro médico, comenzaron los preparativos para el primer implante de células madres, que se llevó a cabo el 14 de abril. El procedimiento se repitió el 23 y el 30 del mismo mes. Todos los implantes tuvieron excelentes resultados.

La patología neurológica de Tomi, fue consecuencia de una asfixia que sufrió durante el parto. Por esta condición, el adolescente no pude moverse por sí mismo y tiene dificultades en el habla.

Antes de este viaje, Tomi no podía sostener objetos con las manos, ni sentarse por sí mismo. Pero tras el tratamiento, su condición mejoro notablemente. “Cuando le hicieron el primer implante,  empezó a mover las manos. Él mismo se dio cuenta y estaba muy contento”, contó la mamá de adolescente que además pudo sentarse solo por primera vez.

Ya de vuelta en Argentina, Tomi comenzó diversas terapias de rehabilitación. Las células madres implantadas en Beijing, continuarán desarrollándose por 6 meses, por lo que se espera que los cambios continúen. Los médicos destacaron el buen estado clínico del adolescente y se centraron en trabajar en los músculos del chico.

Lo que Tomi necesita ahora es una rehabilitación intensiva que abarque todos los días de la semana. Pero la obra social cubre solo 3 veces por semana, de manera que la familia afronta los gastos de las sesiones restantes.

Optimizar la movilidad de sus brazos y que cada vez tome más fuerza para mantenerse sentado, es parte de una primera etapa de tratamiento. Esta también incluye lograr estimular a Tomi para que logre hablar. “Al hacerse entender a la perfección, no ha desarrollado el habla, pero los médicos nos dijeron que no tiene ningún impedimento, así que estamos trabajando en eso”.

Con sus 15 años, Tomi atraviesa un proceso de aprendizaje similar al de un niño pequeño. “El va incorporando nuevas cosas, como un bebé, y cada cosa que aprende, le queda, como uno aprende a caminar y no se olvida”, explicó Verónica Magaro.

El sueño de un nuevo viaje

La segunda etapa del tratamiento tendría como principal objetivo que Tomy se pare y camine. Para ello, debería realizar un nuevo viaje en abril de 2016. “Sería ideal poder viajar otra vez, pero todavía no pensamos en eso, ni empezamos una nueva campaña solidaria. Ahora esperamos poder llegar a los mejores resultados luego de este tratamiento. La verdad es que Tomi logro mucho más en estas semanas que es sus 15 años”,  manifestó Verónica Magaro.

Para recaudar los fondos necesarios para realizar el viaje, su familia y amigos juntaron tapitas de gaseosas, realizaron rifas y diversos eventos solidarios. La familia tenía previsto realizar el tratamiento en 2014, pero Tomi tuvo serios problemas de salud que lo mantuvieron internado en terapia intensiva. Cuando estaba todo listo, el viaje debió ser suspendido.

Un año después y con Tomás en excelentes condiciones, el viaje pudo realizarse, pero con algunos cambios; solo su mamá pudo acompañarlo. “El aumento en el costo de los pasajes no hizo cambiar de planes, así que viaje sola con Tomi, lo que fue muy difícil, pero valió la pena”, dijo Magaro.

El costo del tratamiento es de 28 mil dólares, a lo que se le suma la medicación, la estadía del acompañante y el pago de un traductor. “El costo del tratamiento no aumenta, lo que es muy difícil es juntar la plata en pesos y ver cuantos dólares podes comprar”, explicó la mamá de Tomi.

La historia de un luchador

Tomás Rodríguez nació el 12 de agosto de 1999 y permaneció 17 días internado en grave estado. “Nos dijeron que no iba a sobrevivir, nos dijeron que no iba a escuchar, ni hablar ni reconocerme. En pocas palabras nos dijeron que sería como un vegetal. Pero luego, con estudios se comprobó que nada de eso iba a pasar. Hoy estamos muy felices con su evolución”, dijo la mujer.

Entusiasmado por las cosas nuevas que puede hacer, es Tomi el que pide hacer los ejercicios o sentarse solo. El adolescente realiza terapias físicas, kinesiología, fonoaudiología y terapia ocupacional.

Fanático de River, “al punto de querer llorar si pierde”, cuanta su mamá, Tomi concurre a la Escuela Especial 501 y comparte sus días con su hermano menor de 9 años. “Ellos tienen una vida, dentro de los que se puede normal, juegan, se pelean y hacen los que todos loa hermanos. Siempre tratamos de que, a su manera, tenga una vida normal”, señaló la mamá del adolescente.

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