Sjögren: de qué se trata esta enfermedad y cómo puede tratarse

Especialistas explican por qué reconocer sus síntomas y sostener un abordaje interdisciplinario resulta clave para diagnóstico y tratamiento.
La sequedad persistente en los ojos y la boca puede parecer, en principio, un problema aislado, pero también puede ser la manifestación más visible de la enfermedad de Sjögren, es una afección crónica del sistema inmunitario que afecta principalmente las glándulas que humectan la boca y los ojos. Como consecuencia, se producen menos lágrimas y saliva y aparecen sus dos manifestaciones más conocidas: la sequedad ocular y la sequedad bucal.

En los ojos, la sequedad puede provocar picazón, ardor o sensación de tener arena, mientras que en la boca, puede generar dificultades para hablar, masticar o tragar, además de úlceras, inflamación de las encías y un deterioro general de la salud dental.

Sin embargo, el Sjögren no se limita a la sequedad, sino que también puede ocasionar cansancio, dolor, hinchazón o rigidez en las articulaciones, inflamación de las glándulas salivales, tos seca, erupciones cutáneas, piel seca y sequedad vaginal. La enfermedad puede presentarse a cualquier edad, aunque se diagnostica con mayor frecuencia después de los 40 años, y nueve de cada diez personas diagnosticadas son mujeres.

La intensidad y la combinación de los síntomas varían considerablemente de una persona a otra y pueden ser de leves a graves. Por su carácter sistémico, la enfermedad puede presentar manifestaciones diversas y tener un impacto diferente en la vida cotidiana de cada paciente. Además, el Sjögren puede aparecer de manera aislada o coexistir con otras enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide o el lupus.

“El Sjögren es una enfermedad autoinmune: el sistema inmunológico deja de reconocer como propias ciertas estructuras del organismo y las ataca, generando inflamación. En esta enfermedad, el ataque se dirige principalmente a las glándulas exocrinas, entre ellas las glándulas salivales y lagrimales. Por eso, sus síntomas más reconocidos son la sequedad bucal y ocular”, definió la Dra. Ana Lizarraga, médica reumatóloga (M.N. 140.534).

Lizarraga, quien es miembro del equipo del Dr. Eduardo Mysler fundador de Organización Médica de Investigación (OMI), añadió: “Sin embargo, puede presentar manifestaciones extra glandulares y comprometer articulaciones, pulmones, riñones y otras partes del organismo”.

El desafío de integrar los síntomas
Uno de los principales desafíos del Sjögren es que sus manifestaciones no siempre aparecen simultáneamente. Una persona puede consultar primero a un oftalmólogo por la sequedad ocular, a un odontólogo por problemas bucales o a un reumatólogo por dolores articulares y cansancio.

Cuando cada síntoma es tratado por separado, puede no advertirse que forman parte de una enfermedad sistémica. El tiempo promedio entre el comienzo de los síntomas y el diagnóstico suele ser de tres años.

Hasta el momento no se identificó una causa única para su desarrollo. La enfermedad puede afectar a personas con perfiles diferentes, por lo que reconocer sus manifestaciones y consultar ante síntomas persistentes resulta fundamental. El diagnóstico de Sjögren requiere un enfoque integral que combine la historia clínica, la exploración física y una serie de pruebas especializadas.