“Soy Matancero hasta el dolor”

Daniel Argañaraz charló sobre su infancia en el barrio San José de Isidro Casanova, sus inicios y consagración en el mundo de la música, su relación con la política, su familia y la labor solidaria que lleva a cabo en el distrito.    

Aunque sus orígenes están en Chepes, provincia de La Rioja, Daniel Argañaraz no duda: “soy Matancero hasta el dolor”, manifestó en la entrevista que brindó en No Te Duermas, el ciclo radial realizado en conjunto por Periodico SIC y Diario NCO en Radio Hexa.

Y es que el músico se crió desde los 5 años en el barrio San José de Isidro Casanova, calles que recuerda con mucho cariño y localidad que hoy elige para vivir con su esposa y sus 3 hijos.

“El asfalto más cercano estaba a 8 cuadras y andábamos con bolsitas en los pies por el barro. Pero éramos felices. Y sigo siendo feliz, porque La Matanza es mi lugar en el mundo”, dijo Argañaraz que recordó sus días de juegos en las calles de uno de los barrios más humildes del distrito.

Si bien el también compositor y productor aprendió a tocar la guitarra de pequeño, siendo adulto se dedicó a trabajar. “Hubo un momento en el que solo me interesaba hacer dinero. Me acostaba a las 2 y me levantaba a las 4, pero no era feliz”, reconoció. 

Fue una arduo trabajo en terapia lo que lo llevó a entender que podía “realizar grandes cosas con la música”. Una vez que dejó sus actividades laborales para dedicarse exclusivamente a la música, el primer paso fue ser el primer matancero en ganar el certamen pre Cosquín. Hoy, es uno de los artistas más destacados del país.

Durante la entrevista, Argañaraz contó sobre las acciones solidarias que comenzó a realizar durante el gobierno de Mauricio Macri y que se agudizó durante la pandemia. “Yo soy militante cultural”, dijo el músico que además explicó que su vínculo con la política, y especialmente con el peronismo, está arraigada en su infancia.

Con padres militantes del peronismo, Argañaraz recordó que su primera pelota la obtuvo en una unidad básica. “Entonces cuando ganó Macri, yo entendí quién venía y a qué venía”, remarcó. Ante la crisis económica, el regreso de los trueques y la creciente pobreza, Argañaraz y su esposa se pusieron al hombro la tarea de brindar alimentos a familias en situación de vulnerabilidad.

El proyecto fue sumando a integrantes de las familias que se acercaban a buscar algo para comer, hasta formar un equipo de alrededor de 25 personas. En la actualidad, dos veces por semana se lleva a cabo la entrega de mercadería en el Club 22 de Marzo del barrio Atalaya de Isidro Casanova.

“Lograron entender mis compañeros peronistas que nosotros solamente le damos de comer a la gente, que no queremos ocupar los espacios. Porque nosotros los peronistas somos re piola, pero también somos re boludos y pensamos lo que no tenemos que pensar”, contó Argañaraz sobre las especulaciones que siguieron a su accionar solidario. “¿Candidato qué voy a ser si a mi lo que me gusta es cantar”, cuestionó el artista.